Los hiperprofesionales tontos
Homenaje a la Armada Brancaleone
Imagen: Arnaldo Pampillon

La hipótesis de los asesinos ultraprofesionales como responsables de la muerte de Nisman, un comando iraní-venezolano-kirchnerista, hace agua por todos lados. En especial porque más tarados no pudieron ser....

  1. Usaron una pistola calibre 22, la que nadie usaría para un homicidio que debe aparentar suicidio. Es que en la mayoría de los casos el disparo de 22 no produce muerte, sino lesiones cerebrales graves. Hay centenares de ejemplos. La prueba es que Nisman no murió instantáneamente sino que tuvo agonía.
  2. Usaron supuestamente ketamina, un anestésico que nadie utiliza hoy en día porque no duerme bien, sino que produce alucinaciones, sueños terroríficos y movimientos. No deja un cuerpo dócil. Cualquier integrante de un sofisticado comando sabría que conviene usar barbitúricos, que realmente duermen y son los que hoy se utilizan en anestesias Por algo se dejó de usar la ketamina en humanos y se usa únicamente en animales, porque no produce ese efecto.
  3. Lo llevaron al baño, un lugar incómodo y en el que se dejan rastros, pisadas, en lugar de matarlo en el living. No hay problemas de ruido. Ya se hizo la prueba y el disparo apenas se escucha. Piense que en el baño quedaron 13 huellas, todas de Nisman y resulta alucinante que no haya quedado ni un sólo rastro de los atacantes.
  4. Tiraron el arma debajo del hombro derecho cuando para simular un suicidio obviamente era mejor dejarla en su mano o al lado de su mano. Tuvieron todo el tiempo del mundo –supuestamente– para hacerlo.
  5. Si Lagomarsino era parte del plan, fueron tan tarados que usaron un arma a su nombre, es decir que dejaron la firma de un integrante del comando. Además, ¿por qué Nisman le pidió el arma también a un custodio, Rubén Benítez, y a un comisario retirado, Ricardo Bogoliuk? Los supuestos asesinos ¿por qué no recurrieron a un arma sin identificar, conseguida en el mercado negro? No le hubiera quitado la identidad de suicidio ya que sólo se cambiaría una parte de la ecuación: no se sabría cómo Nisman consiguió el arma...
  6. Si Lagomarsino tuvo que ver con el plan criminal y no es cierto que le prestó el arma a Nisman sino que se la dio directamente al comando asesino ¿para qué fue dos veces a Le Parc el día anterior a la muerte del fiscal? ¿para que habló varias veces por teléfono con Nisman? ¿No le convenía infinitamente más abrirse, desaparecer de la escena? ¿Son esas visitas y llamadas la actividad propia de un homicida? Además, ¿cómo se explica que siempre llamó Nisman a Lagomarsino y no al revés?
  7. Si Lagomarsino no era parte del plan y no sabía que iban a usar su arma para matar a Nisman, ¿por qué se prestó a semejante cosa? La misma pregunta del punto anterior: los supuestos asesinos ¿por qué no recurrieron a un arma sin identificar, conseguida en el mercado negro? Y, sobre todo, por qué no recurrieron a un arma más eficiente, no a una pistola 22, que además llevaba años sin usarse.
  8. Supuestamente lo asesinaron en su departamento, en Le Parc, lo que plantea enorme cantidad de problemas: entrar y salir del edificio; entrar y salir del departamento, en uno de los barrios con más custodias y cámaras del país. No es cierto que las cámaras no andaban, la mayoría funcionaba. Y Nisman tenía todo cerrado por dentro, con traba, como se demostró: tuvo que venir la madre y un cerrajero a abrir la puerta de servicio y la puerta principal no se pudo abrir. El comando, además, tenía que hacer la entrada al edificio y al departamento sin ser visto. Infinitamente más sencillo era pararlo cuando iba a los boliches, llevarlo a un descampado, pegarle un tiro y ponerle el arma en la mano.

La hipótesis del comando homicida sofisticado sólo cierra con la farsa que le ordenaron redactar a la Gendarmería y con la cobertura política-mediática-judicial, nacional e internacional, que acompaña este adefesio.

Por lo menos le hacen un homenaje a la Armada Brancaleone.