Se hizo esperar, mucho más que en otras áreas del Estado. Pero empezó la transición en el ex Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, que será de ahora en adelante una subsecretaría en la órbita del Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello. No existen por el momento precisiones sobre qué programas o políticas tendrán continuidad, según los criterios de la nueva gestión. Falta conocer además quién será la nueva titular del área para suceder a Ayelén Mazzina. El nombre de esta nueva subsecretaria tampoco se conoce todavía. 

La noticia que trajo cierto alivio a las 1200 personas, aproximadamente, que trabajaron en estos años en el Ministerio -que fue uno de los principales chivos expiatorios de la campaña del ultraderechista Javier Milei- es la promesa de que se renovarán por tres meses los contratos laborales que se vencen este 31 de diciembre. Así que, si se cumple, hasta marzo tendrían asegurada su continuidad.

Según expresaron los enviados de Pettovello que participaron de esta primera reunión a nueve días de la asunción de Javier Milei, hay intenciones de garantizar también el pago del programa Acompañar. En ese encuentro se mencionó además que para la ministra es "vital darle continuidad a todos los programas”.

Transiciones

El lunes pasado por la noche se reunieron en plan de ordenar la transición representantes del exMinisterio de las Mujeres, Géneros y Diversidad con representantes del Ministerio de Capital Humano. Para ese momento la ministra Ayelén Mazzina y las secretarias y subsecretarias, es decir, las máximas autoridades de la cartera ya habían terminado su gestión, por lo cual quedaron a la espera del paso de mando directoras, directores y subdirectoras. Es decir, quienes quedaron para la transición fueron funcionarias de tercera y cuarta línea.

A partir del Decreto 8/2023 de modificación de la Ley de Ministerios, firmado por el presidente Javier Milei y publicado el 11 de diciembre pasado, el Ministerio de Capital Humano tiene a su cargo "los compromisos y obligaciones asumidos por el Ministerio de Educación, Ministerio de Cultura, Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Ministerio de Desarrollo Social y por el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad". Esa medida transformó a Sandra Pettovello, exvicedirectora de la UCD y licenciada en Ciencias de la Familia por la Universidad Austral, en la persona al frente de las áreas más sensibles del Gobierno, reducidas a secretarías. Y si bien todavía no se sabe qué programas y políticas seguirán adelante, todo hace pensar que el enfoque de trabajo no tiene demasiadas chances de tomar distancia de la mirada antiderechos que expresa en general La Libertad Avanza como espacio político.

En el caso del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, una de las áreas del Estado más desacreditadas por el nuevo Gobierno antes y después de la campaña, la noticia que se confirmó esta semana ratificó que esa reducción es todavía más abrupta que la que sufren otras carteras porque no se la degrada a secretaría, sino a subsecretaría.

Hasta esta semana, la única certeza era que Capital Humano iba a incorporar en su funcionamiento "las acciones tendientes al cumplimiento de la normativa vigente en materia de prevención y erradicación de la violencia por razones de género y de asistencia integral a las víctimas en todos sus ámbitos de actuación”, según el DNU sobre la Ley de Ministerios. Es por eso que, aun con la desjerarquización del ministerio y frente a la posibilidad de su desintegración, la creación de una unidad específica y la conservación de los puestos de trabajo brindó algo de alivio a quienes integran el área.

Cupo laboral travesti trans

Otro de los puntos de mayor incertidumbre es la continuidad de las personas que en estos años ingresaron a trabajar en las distintas dependencias del Estado a través de la Ley de Cupo Laboral Travesti y Trans. Según fuentes gremiales, en distintas conversaciones que vienen manteniendo delegadas sindicales con representantes de las nuevas autoridades, existe la intención de que los contratos de quienes ingresaron a trabajar en ese contexto sean renovados, por lo menos, por tres meses. Se trata de unas 380 personas travestis y trans que pudieron ingresar en 2023 (y unas 900 en total) a través de esa política pública orientada a aminorar las violencias y la exclusión estructural contra este sector de la población, cuyo promedio de vida en Argentina sigue sin superar los 40 años.

Según pudo saber Página12, “dentro de la ley todo, fuera de la ley nada” fue la respuesta, casi un acertijo, de las nuevas autoridades cuando se les preguntó por la suerte de quienes pudieron acceder a su primer trabajo formal a través de la ley de cupo laboral trans.