La moneda está en el aire. Ni el oficialismo y sus aliados tienen los votos garantizados para aprobar la versión reducida de Ley Bases y su paquete fiscal en el Senado, ni Unión por la Patria alcanzaría a sumar aliados para rechazar los dos proyectos.

La versión más optimista entre los negociadores libertarios, que indicaba que tenían las manos suficientes para la aprobación en general pero ponía en duda la suerte que podrían correr algunos artículos, se fue diluyendo con los escándalos y las denuncias sobre corrupción y las últimas declaraciones de Javier Milei que dijo amar su condición de topo para “destruir el Estado desde adentro”. El propio jefe de Gabinete, Guillermo Francos, admitió públicamente que pese a su optimismo no tenía certeza sobre la votación en la Cámara alta.