HISTORIETA. "Marca Perro", novedad de Pictus
Quieren comer carne
La historieta de Rodolfo Santullo y Leo Sandler trabaja el humor con gags subordinados a una trama de diversión infantil. Reminiscencia cartoon y alegría compartida en este trabajo.
La tapa de Marca Perro anuncia la frescura de la propuesta.La tapa de Marca Perro anuncia la frescura de la propuesta.La tapa de Marca Perro anuncia la frescura de la propuesta.La tapa de Marca Perro anuncia la frescura de la propuesta.La tapa de Marca Perro anuncia la frescura de la propuesta.
La tapa de Marca Perro anuncia la frescura de la propuesta. 

Tres perros intentan asaltar una carnicería. El "genio" puesto a la tarea es uno de ellos, los otros ofician de comparsa admirada o cínica, según se mire. Marca perro -novedad del sello Pictus‑ se inscribe en la rica tradición de la historieta infantil, con gags pergeñados por el guionista uruguayo Rodolfo Santullo y el dibujante local Leo Sandler.

Sandler está siempre en numerosos proyectos, y si bien la amistad que le une al guionista es de muchos años, es éste el primer trabajo conjunto. "Nunca hice historieta infantil, aunque podría pensar en Zacarías, con guión de Alejandro Farías, en donde la temática no es infantil pero sí el dibujo, la pureza de la línea", explica el dibujante. Según Santullo, "la idea que tenía dando vueltas era la de probar el formato de tira diaria, con dos o tres cuadros, algo que nunca había hecho, sobre todo desde el formato cómico. Primero probé con (el dibujante) Federico Baert, pero me dijo que odiaba dibujar perros (risas). Sandler estaba dibujando Zacarías y ahí fue donde me dije "si hace esta amplia gama de peluches y robots, los perros le tienen que salir; era el dibujante ideal".

La relación cobró vuelo y la simpatía entre escritor y dibujante se trasluce en el humor de Marca Perro. "Siempre cuento lo mismo -agrega Sandler‑, aparte de que la tira me gustó como propuesta, yo sabía que iba a funcionar porque me reía mientras leía el guión. Si esto me hacía reír personaje por personaje, al estar armado tenía que funcionar muy bien". "En el proceso ayudó que lo fuimos haciendo paulatinamente. Yo iba escribiendo a medida que Leo me pedía los guiones. Eso me permitió ver cómo él iba agregando aspectos que luego yo reutilizaba; por ejemplo, nunca me imaginé que la paloma iba a terminar teniendo el protagonismo que tiene, pero fue ponerla una vez y a partir de eso, cuando el perro terminaba dando un salto al cielo, aparecía la paloma. Así que la hice hablar. Allí es donde comienza a darse una amalgama muy útil, cuando el proceso acompaña a la realización", agrega Santullo.

La construcción formal de Marca Perro implica muchos gags, con reminiscencias al humor cartoon de la Warner y la Metro, entre otros ejemplos. Al respecto, Sandler cuenta que "el guión mismo me llamaba la atención porque parecía un dibujo animado; el hecho de que uno de los personajes se pegue un palo cada tanto remite al Coyote y el Correcaminos. Por eso, con Rodolfo hablamos de tratar de despegarlo, para que no fueran tan parecidos. Para mí quedó diferente y gracioso".

En algún momento, Marca Perro guarda una alusión al director de Los desconocidos de siempre, Mario Monicelli. De todos modos, el guionista cuenta que "el principal referente que tuve en mente mientras escribía fue la historieta Los profesionales, que escribía Varlotta (Mario Levrero) y dibujaba Lizán, en la primera Fierro, sobre esos tres idiotas que pretendían hacer robos muy complicados y fracasaban rotundamente".

Que Marca Perro sea una historieta infantil la vuelve una elección que no es habitual en el medio independiente. Si bien sí lo es para el sello Pictus, con un catálogo notable en este sentido. "Nos dio un alivio bárbaro cuando (Guillermo) Höhn lo vio y nos dijo: 'lo terminan y lo publico'. Tener el aval de Pictus fue tener el horizonte muy claro", señala Santullo. "Además, al tener el formato, la cantidad de páginas y de tiras establecidas, supimos por fin de qué manera cerrar la historia", cuenta Sandler.

Dibujante y guionista también forman parte de otro proyecto del mismo editor: Distopía, un libro que reúne cuatro relatos, uno de ellos con guión de Santullo, dibujos del rosarino Damián Couceiro, y color de Sandler. Mientras, estiran la tarea sobre una historieta que, por lo pronto, se titula Pintamonos, dedicada "a historias apócrifas sobre los pintores que protagonizaron el movimiento muralista mexicano, entre el '20 y el '30. Son historias de humor negro. Si bien a partir de un elemento de la realidad, las deformamos a nuestro gusto", concluye Santullo.