Milagro Sala escribió una carta desde el penal de Alto Comedero, donde está detenida por orden de los jueces Isidoro Cruz y Pablo Pullen Llermanos, que a pesar de lo dictaminado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos la mantienen en la cárcel. La dirigente social apuntó contra jueces y fiscales de Jujuy. “Ustedes saben que soy una perseguida política”, escribió Sala, quien remarcó que su detención y cada paso judicial es “decidido por el gobernador Gerardo Morales”. El caso de Milagro Sala está siendo analizada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La Comisión Interamericana había dispuesto que la dirigente social no debía permanecer en prisión porque eso afecta su integridad física y psíquica. Los expertos de la ONU, por su parte, calificaron su detención como arbitraria.   

“Hoy quiero escribir lo que todos ustedes ya saben, pero necesito decirlo. Ustedes saben que soy una perseguida política. Aunque ustedes digan públicamente lo contrario, saben que soy una perseguida política. Ustedes saben que mi detención y mi prisión posterior fue decidida por el gobernador Gerardo Morales. Ustedes saben que las causas judiciales contra mí fueron armadas en la gobernación. Saben, además, que ustedes obedecieron y fueron, y son, instrumentos de esa persecución política”, escribió la dirigente de la Tupac Amaru.

En la carta, Sala acusó a Pullen Llermanos de proponerle a otros detenidos “canjearles la libertad por una declaración” en su contra. “Al que declara contra Milagro Sala le da la libertad y el sobreseimiento, al que no acepta le espera la prisión indefinida”, escribió Sala y aclaró que el magistrado “en eso cumple”.

La dirigente de la Tupac Amaru remarcó también que las causas contra su personas fueron “armadas” y que cada paso judicial es “decidido en la gobernación”. “Ustedes, jueces y fiscales, son los que consultan y obedecen, dejando de lado los principios básicos del derecho que estudiaron en la universidad y que juraron defender”, apuntó Sala y recordó que la persecución de la que es víctima se extiende a miembros de su familia, a otros integrantes de la agrupación y hasta a sus abogados.

“Ustedes (a los jueces y fiscales) no solo buscan nuestra prisión por muchos años, buscan destruirnos como personas y buscan desterrar toda obra social y popular que hizo la Tupac Amaru. Ustedes saben, y yo también, que seré condenada, porque esa es la decisión de Morales y ustedes la obedecen. Sepan también que la historia no se detiene y que algún día deberán responder con todas las garantías legales como corresponde por estas persecuciones”, continuó Sala en su misiva escrita a mano.

La dirigente social, por último, dejó en claro que tiene las convicciones intactas y remarcó que las diferencias políticas “no se resuelven con la prisión de los opositores”. Para Sala, quienes así lo hacen, “terminan siendo mercenarios del poder político autoritario”.

El caso de Sala está a estudio de la Corte Interamericana de derechos Humanos luego de que la CIDH (Comisión Interamericana) considerara  “incumplidas” las medidas cautelares a favor de la dirigente de la Túpac Amaru y advirtiera que la justicia de Jujuy tomó decisiones que “agravan la situación de riesgo” de la diputada del Parlasur, en relación a la prisión domiciliaria  que “reproducía las condiciones de la Penitenciaría” y a la posterior orden judicial para que Sala fuera trasladada nuevamente al penal.

La CIDH advirtió que “la situación actual de Milagro Sala cumple con los requisitos de extrema gravedad, urgencia y riesgo de daño irreparable”. La dirigente jujeña se encuentra detenida en el penal de Alto Comedero. Fue arrestada en enero de 2016 luego de encabezar una protesta contra el gobernador de Jujuy. Luego, ante la evidente ilegalidad de ese arresto –lo que fue admitido incluso por dirigentes oficialista– la justicia jujeña comenzó a abrir una serie de denuncias para evitar que Sala saliera de la cárcel. A pedido de la CIDH, la dirigente social había sido autorizada a cumplir un arresto domiciliario, aunque en condiciones carcelarias, pero luego hasta esa situación también se revirtió y Sala volvió al penal de Alto Comedero.