La gran asamblea
Activismos El próximo lunes, en el marco de la XI° Reunión Ministerial de la OMC, se realizará el Foro Feminista frente al Libre Comercio, para construir estrategias en un escenario de retroceso de derechos y precarización de las vidas. Los debates e intercambios de experiencias en talleres y paneles internacionales en la Facultad de Ciencias Sociales irán tejiendo alternativas populares antipatriarcales y antirracistas para avanzar en nuevas formas resistentes de las economías feministas.

¿Qué comemos?, ¿cómo nos curamos?, ¿cómo trabajamos?, ¿cómo producimos? y ¿qué consumimos? Estas dimensiones que son centrales para nuestras vidas, se dirimen en las agendas del poder corporativo y de los Tratados de Libre Comercio e Inversión (TLCI). El gobierno de Mauricio Macri tiene dos grandes oportunidades para profundizar estas agendas: una de ellas es la XI° Reunión Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que se llevará adelante en la Ciudad de Buenos Aires entre los días 10 y 13 de diciembre. La otra gran oportunidad es asumir la presidencia del G-20 durante la cumbre que se desarrollará en la Argentina el año próximo. 

Desde su nacimiento en 1995 la OMC solo ha profundizado su agenda del neoliberalismo, incidiendo en los tratados que perjudican las producciones locales, los marcos regulatorios y la agricultura campesina. La llegada de la OMC en diciembre a la Argentina se articula con la generación de un piso de reformas que garantizan mayores condiciones de flexibilidad laboral y precarización de nuestras vidas. Este piso se sintetiza con las reformas recientes que se impulsan en nuestro país: laboral, tributaria y previsional. Esta claro que estos pisos no solo garantizan una tendencia a la baja de las normativas laborales y ambientales sino también la llamada “arquitectura jurídica de la impunidad” de las empresas transnacionales. Entre el paquete de las negociaciones se vuelven a encontrar los clásicos temas y otros muy novedosos: entre ellos, los subsidios a la agricultura y pesca pero también se abre el juego con las patentes y propiedad intelectual, las compras gubernamentales, servicios y el “caballo de troya” enmarcado bajo el comercio electrónico. Bajo los ropajes de las bondades de “e-commerce” o “compre lo que quiera en internet” se esconden los efectos progresivos sobre la instalación de una economía digital y el control de grandes bases de datos sobre todo lo que hacemos, comemos o nos movemos en este mundo. Y si no, ¿qué significa tomar un Uber?

Ahora bien, ¿cuáles son los aprendizajes de las resistencias feministas frente a la agenda del libre comercio? En Latinoamérica hemos atravesado veinte años de tratados de libre comercio e inversión con efectos nefastos de desregulación y avance de los privilegios corporativos sobre nuestros pueblos y nuestros territorios. Desde los levantamientos zapatistas contra el NAFTA, pasando por las movilizaciones en Seattle y Quebec, hasta la Cumbre de los Pueblos en Mar del Plata donde gritamos “No al ALCA”. En todas estas luchas las feministas denunciamos los impactos negativos de la privatización de servicios, la desregulación y liberalización de la economía. Por estas latitudes, varias postales vienen a nuestra mente cuando pensamos en esas intervenciones: desde la fuerza de Norita Cortiñas y Diana Sacayán en Mar del Plata en el 2005 frente a las vallas policiales, hasta la volanteada masiva del boycot a las grandes cadenas de supermercados en la Ciudad de Buenos Aires con las compañeras de Pañuelos en Rebeldía, el Espacio de Géneros del Frente Popular Darío Santillán y diferentes organizaciones territoriales y piqueteras. Parte de estas resistencias se recuperan en la genealogía de nuestras luchas y han quedado reflejadas en el reciente libro de la economista feminista Amaia Pérez Orozco, Aprendizajes de las resistencias feministas latinoamericanas a los tratados de comercio e inversioìn. Del no al ALCA al cuestionamiento del capitalismo patriarcal.

Una cumbre feminista

Ahora es necesario redoblar esfuerzos para alimentar este nuevo ciclo de lucha que continuará el año próximo, ya que los acuerdos de diciembre de 2017 se profundizarán en la Cumbre del G-20 en Argentina en noviembre de 2018, bajo la presidencia de Macri. La lucha contra la OMC es global y es una oportunidad para reconstruir esa historia de movilizaciones y articulaciones de organizaciones y redes sociales, sindicales, de derechos humanos, de mujeres, LGBTI, territoriales, indígenas, estudiantiles, políticas, campesinas, cooperativistas y anti-extractivistas. Desde el espacio Confluencia #FueraOMC se ha llamado a construir una nueva Cumbre de los Pueblos que tendrá lugar durante la misma semana de la reunión ministerial de la OMC. La Cumbre arranca acompañando a las Madres de Plaza de Mayo en la Marcha de la Resistencia, luego un festival cultural en el Congreso y después los foros temáticos en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, en el barrio de Constitución.

En ese marco pensamos que los feminismos pueden dar respuestas frente a un escenario de retroceso de derechos, precarización y militarización de nuestras vidas. La lucha contra la OMC no solo debe ser global sino también feminista, porque en el debate sobre las alternativas populares, los aportes del ecofeminismo, del feminismo comunitario, de la economía feminista y del buen vivir son centrales para avanzar en proyectos que construyan entre nuestros pueblos y entre las personas nuevas formas de relaciones solidarias, antipatriarcales y antirracistas. Junto a diferentes redes, colectivas y organizaciones comenzamos a construir el “Foro Feminista frente al Libre Comercio” para el próximo lunes 11 de diciembre también en Sociales. 

El foro tendrá como objetivo reunir e intercambiar experiencias en distintas actividades, talleres y paneles que nos permitan caracterizar el contexto macroeconómico, de mercantilización y financiarización de la naturaleza, de los bienes comunes, de la vida y de acumulación por expoliación en el que vivimos. La idea es abrir instancias de formación y de debate entre mujeres, trans, travestis, lesbianas, migrantes, desplazadas, refugiadas, afrodescendientes, indígenas, campesinas, trabajadoras de la economía popular y autogestionadas, no binaries y disidentes, artistas, para pensar entre todxs las estrategias y coordenadas para poder enfrentar la agenda del libre comercio. Entre las participantes confirmadas en talleres y paneles se encuentran economistas feministas de la India como Ranja Sengupta, Graciela Rodríguez (Brasil), Corina Rodríguez Enríquez, Norma Sanchís, Alma Espino (Uruguay), Red de mujeres de Villa la Angostura, La Revuelta, Nora Cortiñas, Claudia Korol, Juneia Battista (Brasil), Alba Rueda (Argentina), Movimiento de Mujeres Kurdas, Marlene Wayar (Argentina), Articulación de Mujeres Brasileiras, Cátedra Libre Virginia Bolten, Forum Permanente de Mulheres de Manaus - Amazonas, Brasil, compañeras migrantes de AMUMRA, Daniela Silva (XINGU Vivo para Sempre - Bello Monte, Pará -Brasil), Campaña Nacional Contra las Violencias Hacia Las Mujeres, Verónica Gago (Ni Una Menos, Argentina), Mabel Belluci y Emmanuel Theumer, #Vivasnosqueremos!, ARGENTINA: Resistencia gráfica, colectiva y feminista, y Espacio de Economía feminista de la SEC.

El cierre del foro será con una “Gran Asamblea Feminista” a las 18 en la puerta de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA). En diciembre, nosotras -las que movemos el mundo- tenemos nuestra gran oportunidad: poder confluir en un espacio que nos permita pensar un plan internacionalista y feminista para enfrentar esta agenda neoliberal. Ahora, en diciembre hacemos la Gran Asamblea. El próximo 8 de marzo paramos el mundo.

Para contacto y adhesiones a: [email protected] 
*Socióloga y activista de la red de feministas del sur global DAWN.