La tenista argentina Solana Sierra entró cómo lucky loser y rompió todas las estadísticas. Su nombre quedará para siempre en el césped de Wimbledon. Ese es el resumen de su última semana. Días que, simplemente, serán un antes y un después en su corta carrera.
Su participación en el torneo comenzó en la posición 101 del ranking y ahora está 66. Esos 35 escalones los subió con los 235 puntos que sumó por alcanzar la Cuarta Ronda. Algo que, tal vez, no estaba en los planes pero que ya es uno de los hechos deportivos del año.
Ahora, la tenista de 21 años estará de forma permanente en el museo de Wimbledon: la organización le pidió una raqueta y su ropa para que queden en exhibición.
Porque no se exagera cuando se afirma que su participación fue histórica: es la primera lucky loser en la era abierta que alcanzó los Octavos de final en singles.
Su agenda continúa con días de descanso, retomar las clases en la Academia de Rafael Nadal y regresar a la competencia en Evansville, el torneo que se disputará desde el 21 de julio en Estados Unidos.
A partir de ese instante comienza el tour que cerrará con el US Open. En el último "Major" ingresará directamente en el cuadro principal. Además, Londres le dejó más de 320.000 dólares, que le permitirán ampliar y mejorar su equipo de trabajo.