Raúl Ruiz
Los días pasan rodando
Desde 1993 hasta 2011, el año de su muerte, escribió sin parar en hoteles, aeropuertos, en el medio de un rodaje, antes de dormir una siesta, paseando, en una cantidad enorme de cuadernos y con una letra microscópica. Raúl Ruiz dejaría así testimonio de haber sido un vitalista bon vivant, de su titánica dedicación al trabajo que se tradujo en más de 120 películas, de su interés no sólo por el cine sino también por la música, la pintura, la cábala o la filosofía oriental. Abarcó desde el cine político (Diálogo con exiliados), la vanguardia (Tres tristes tigres) y el cine popular (Palomita blanca), por dar algunos ejemplos, y sobre ese amplio abanico programático y estético también reflexionó en numerosas oportunidades. Bruno Cuneo, quien ya había publicado un libro de entrevistas con Ruiz, fue el encargado de revisar, seleccionar y transcribir estos cuadernos para dar a luz los dos volúmenes de Diarios: Notas, recuerdos y secuencias de cosas vistas, que ahora publica la Universidad Diego Portales. Un abordaje total a la vida y la obra del gran director chileno.




















