En la obra de la primera, las dos actrices encarnan diez personajes que conviven en una estética surrealista asociada al deseo de magia.
El unipersonal protagonizado por Florencia Galiñanes interpela por el contexto en el que se expresa, con el "No nos callamos más" frente a la violencia de género.
Planteada como una suerte de mundo distópico en el que algunos humanos deciden formar una comunidad subterránea para vivir al margen de las leyes terrenales, la pieza construye una metáfora de la marginalidad.
El dramaturgo y director estrena este viernes en el San Martín una pieza teatral que aborda, entre otros temas, los vínculos entre el arte y el poder.
Fueron pareja hace mucho y vuelven a trabajar juntos después de 45 años. La obra relata el vínculo tormentoso entre Alicia, una actriz frustrada, y Edgardo, un militar alcohólico.
La obra, con dirección de Tamara Kiper, pone en escena a una mujer que sufrió de cerca un abuso intrafamiliar y se sumerge en sus recuerdos para sanar.
Dos presos políticos sometidos a torturas encuentran en contarse la historia de Don Quijote y Sancho Panza la forma de no internalizar el miedo.
Del otro lado del teléfono una voz desconocida dispara una pregunta tan simple como compleja.
La pieza preserva la esencia del clásico shakesperiano, aunque reescribe la historia para adaptarla al tiempo actual.
El grupo de teatro inclusivo integrado en parte por personas con discapacidad usa el humor y las anécdotas de la vida cotidiana como recursos.