Desde Brasilia
"Si se trabaja en serio en las indagaciones sobre Luis Fernando Camacho es posible que salga a la luz el supuesto apoyo dado por Brasil al golpe contra Evo Morales", sostiene Lidia Patty, del MAS.
En la capital brasileña, en San Pablo, en Rio de Janeiro y en cientos de ciudades de los 27 estados del país hoy se realizaron marchas denunciando a Bolsonaro por genocidio y demandando su salida.
Funcionarios del Ministerio de Salud habrían puesto como condición para realizar la operación, el pago de un dólar de coima por cada vacuna.
En el Congreso dos testigos afirmaron que Bolsonaro fue informado en su residencia de las maniobras urdidas en torno a esta operación por 300 millones de dólares.
De acuerdo con los movimientos sociales que, apoyados por partidos, organizaron las marchas, hubo actos en unos 400 centros urbanos grandes y medios.
El presidente ultraderechista defiende en público la fuerza como instrumento para ejercer el poder y fomenta la coacción política a través de las "milicias" parapoliciales.
La realización del certamen, una decisión con muchas lagunas que todavía no está cerrada. Del impacto de las recientes movilizaciones callejeras a la relativización del impacto epidemiológico de albergar la Copa.
Nadie con aspiraciones políticas puede estar lejos de esta ciudad: el líder del PT es el favorito para las elecciones de 2022. Lula ocupará parte de su viaje en "reuniones con embajadores y líderes políticos en busca de más vacunas para el pueblo brasileño", anticipó Aloizio Mercadante.
Esta semana el país llegará a los 400 mil muertos por coronavirus. Y se prevé que habrá unos 500 mil muertos entre fines de junio y principios de julio. Una catástrofe humanitaria bajo un gobierno negacionista.