La pérdida de reservas del Banco Central desde que comenzó el año alcanzó a 28.097 millones de dólares.
Sobre una facturación de 13 millones de pesos, la tintorería industrial de Rodolfo Liberman sufrió la devolución de cheques rechazados de sus clientes por 228 mil pesos en julio de 2015.
La única salida que imagina el Gobierno para contener las presiones devaluatorias es la recesión.
El promedio diario de pérdida de divisas que vive el país fue de 177 millones desde que llegó la primera remesa del FMI. Un hecho que confirma el escaso impacto que tuvo el entendimiento con el organismo multilateral para regenerar la confianza entre inversores y ciudadanos.
La Argentina acaba de convertirse en noticia mundial por un motivo que Mauricio Macri jamás hubiera imaginado.
La fábrica de productos plásticos de la calle Heredia al 1200, en el barrio industrial Villa Progreso, del partido de San Martín, acaba de cerrar.
El mayor problema que vislumbra el equipo económico para lo que resta del año es el faltante de 10.800 millones de dólares para cumplir con los pagos de la deuda.
Las compras netas de divisas para formación de activos externos, lo que antes se llamaba dólar ahorro o dólar para atesoramiento, totalizaron entre enero y mayo 13.602 millones.
La inoperancia de Federico Sturzenegger como presidente del Banco Central era un problema de segundo orden frente a la crisis cambiaria que sacude a la Argentina.
El Gobierno de Mauricio Macri no fue al FMI para evitar una crisis, como se esmera por instalar en la opinión pública el discurso oficial, terminó en el Fondo Monetario a consecuencia de la crisis