Campo adentro
Su ópera prima, Mundo grúa, fue uno de los más altos exponentes del Nuevo Cine Argentino que se consolidaba en los tramos finales de la década del ‘90. Desde entonces dirigió varios films en los que supo abordar distintos universos sociales con una mirada de incomparable sensibilidad. Ahora Pablo Trapero está a punto de estrenar su noveno film, La quietud, que se exhibirá en los cines argentinos a partir del 30 de agosto y partirá raudamente a los festivales de Venecia y Toronto. De las marginalias notablemente representadas en El bonaerense y Carancho, La quietud salta al ámbito de una estancia de campo que lleva ese nombre, y también presenta un deslizamiento del naturalismo al melodrama. Con las actuaciones de Martina Gusman –pareja y socia creativa del director–, la franco-argentina Bérénice Bejo y Graciela Borges como una matriarca que esconde su fragilidad detrás de una máscara altiva, La quietud ofrece en sus pliegues todo lo contrario: un retrato de la inquietud de una clase, un mundo claustrofóbico, un país.