Messi acaba de hacer lo correcto: jugó un muy buen partido; dio varias asistencias que llegaron al gol, y él convirtió uno de chilena. Sonríe. También lo hace el periodista que lanza:
María Mercedes y Josefa Dominga le dicen al abuelo que están cansadas de jugar con las condecoraciones y las medallas de las tantas victorias ganadas por él en los campos de batalla.
Con un uniforme de policía que le aprieta por todos lados, Marguerite Yourcenar cruza la avenida Corrientes que, gracias a las remodelaciones eternas, continúa en su calamitoso estado de guerra per
Oscar Wilde se pierde en la esquina, cruza a la otra vereda y relojea el cine. Si es como le dijo el mucamo del hotel, que apenas si le dio tiempo a abrir las maletas, allí está la felicidad.