“Le dejo al lector toda la responsabilidad de comprensión”
Sus dibujos, que abarcan múltiples técnicas, se enlazan con palabras de su autoría. Son textos breves, haikus, que intentan una nueva respuesta sobre “el infinito”. Como con todo lo que hace, el autor se preguntó, antes de publicar el libro: “¿Me hubiera gustado también de chico?”.