Hay muchos tonos en las movilizaciones.
El próximo domingo, la exigencia de Memoria, Verdad y Justicia viene recargada por las demandas de un presente de crueldad que impone el gobierno libertario.
En el discurso presidencial apareció la promesa o postulación o deseo de un pacto, que se quiere fundacional, para sentar las bases de la libertad.
Un plan. Hay un plan.
Una empresa puso a la venta un dispositivo electrónico que es un visor personal -unas antiparras- para andar por el mundo.
La historia no tiene un repertorio infinito de actos ni palabras, pero sí favorece diversas combinaciones.
No es una cuestión de pobreza, aunque la pobreza sea la condición de muchas personas. No se trata de ajustar al Estado porque no hay plata.
Llueve aún. Ayer, el epicentro fue Bahía Blanca. El presidente, que entiende la labor como una performance en redes sociales, se vistió con ropas de fajina militar y se sacó fotos.
Un gobierno ahuecado, paralizado en internas. Pandemia, guerra y sequía. La inflación como dato cotidiano. La deuda, como espada de Damocles, tensando la economía argentina.
“Accesible, próxima y no perdida permaneció, en medio de todas las pérdidas, sólo una cosa: la lengua”Paul Celan