Cuando se cree lo no creíble, el odio deshumanizante es un sentimiento imperioso que conduce a reforzar la propia irracionalidad.
A la luz de las medidas y discursos del nuevo gobierno, el autor se plantea si es realmente cierto que los libertarios defienden la vida, la libertad y la propiedad privada. Y advierte sobre la exigencia de callar al que opina distinto.
Las raíces profundas del discurso negacionista: de qué modo los sucesos que en el pasado resultaron intrusivos para todos forman parte de los procesos políticos actuales.
La subjetividad singular de quien solo necesita el éxito para ratificar que no está loco es un peligro que un país no debe padecer, sostiene el autor.
I. Todo apellido contiene la cifra de la muerte pues en ese horizonte hacia el pasado, que está escrito en lo más íntimo de nuestra subjetividad, se agolpan nuestros ancestros.
Entre las innumerables enseñanzas de mi maestro, David Maldavsky, hay una que me dejó una particular impronta: la persistente búsqueda de los nexos.
El autor advierte que el propósito de la derecha es que todos acaben sintiendo que nada vale la pena ni tiene sentido.
Bullrich tiene un ramillete de propuestas, aunque todas ellas pueden reducirse a una sola palabra: orden. Un orden despótico como matriz de una violencia sin freno que no se distingue del caos.
Freud adhirió al principio que afirma que gobernar es imposible: lo es si prevalece la democracia y si la violencia no es el principio rector. Cuando se criminalizan la política y la vida social, allí gobernar sí es posible.
Mirar a nuestro alrededor y ver con atención tierna, con curiosidad, tal como Borges admiró del poeta de los balcones, es lo que necesitamos hacer, lo que es necesario volver a hacer.