ECONOMíA › EL BANCO CENTRAL ADVIRTIO INCONSISTENCIAS EN LA MEDICION DE PRECIOS

Se crece menos, pero la inflación baja

La autoridad monetaria emitió un informe de tono crítico contra el Indec, en el que también señaló que la economía se desaceleró a causa del lockout agropecuario. Pronostica una baja de la inflación en el segundo semestre.

 Por Cristian Carrillo

El Banco Central reconoce “divergencias” en la medición de la inflación, incluso entre los indicadores oficiales, y advierte sobre una desaceleración en el ritmo de crecimiento. Sin recurrir a estimaciones privadas ni a aproximaciones especulativas, el organismo que conduce Martín Redrado analizó en su último Informe de Inflación diferentes metodologías de cálculo de la variación de precios para resaltar algunas incongruencias. Es así que el aumento puede ser 12 o 20 por ciento, según la fórmula. A pesar de esto, el Central afirma que existe ya una de-saceleración en la presión inflacionaria y que el costo de vida tenderá a estabilizarse en el segundo semestre. Sobre esta afirmación coinciden las estimaciones privadas consultadas por PáginaI12 (ver aparte), aunque sus opiniones discrepan en cuanto al nivel actual de precios. La consecuencia es un menor crecimiento, debido a un menor consumo y una caída en la competitividad de las exportaciones.

“Los diferentes indicadores de precios disponibles continúan mostrando variaciones divergentes”, reza la primera frase de la síntesis del documento que difundió ayer el BCRA. No obstante, advierte que, al menos, “en general siguieron reflejando una senda alcista en el segundo trimestre, con una moderación en el margen”. La inflación medida por el IPC evidenció en junio último un ascenso de 9,3 por ciento con respecto a igual mes del año pasado, medio punto arriba del trimestre previo. En comparación, el IPC Resto –una aproximación del Indec a la inflación subyacente– mostró en igual período un ascenso de 12 por ciento, 2,3 puntos más que el incremento de un año atrás. Sin embargo, un indicador oficial más amplio como el índice de precios implícitos en el Producto continuó con la senda alcista de fin de 2007 y en el primer trimestre del año alcanzó un aumento de 20 por ciento.

El estudio del Central sostiene que la evolución de precios en bienes y servicios estacionales continuó contrarrestando parcialmente las mayores subas exhibidas en los mismos rubros regulados o con alto componente impositivo. De manera desagregada, la evolución interanual del IPC es explicada por el Indec por la “relativa estabilidad en la trayectoria de los alimentos y bebidas a tasas inferiores a las de 2007” (cabe recordar que a partir de mayo último entró en vigencia el cambio de base para el cálculo del IPC GBA). El informe da cuenta además de una “importante desaceleración en indumentaria, llegando incluso a tasas negativas”, que compensaron la suba en el rubro Educación.

Al margen de la medición oficial, los precios de los alimentos y bebidas continúan presionados, entre otros factores, por las elevadas cotizaciones internacionales de las materias primas. “A lo que se sumaron recientemente los efectos del conflicto con el sector agropecuario, que provocó diversos trastornos en el transporte y en la comercialización de mercaderías”, advierte el Central. La falta de productos se observó mayormente en marzo, con el consecuente encarecimiento de estos bie-nes, para luego recomponerse parcialmente en los meses siguientes.

El lockout ruralista también tuvo su efecto en el crecimiento. “Durante el primer semestre la actividad económica siguió creciendo, pero a un ritmo menor que lo esperado y que el promedio del actual ciclo expansivo”, señala el informe. La inversión se expandió con fuerza y por encima de los pronósticos privados. Sin embargo la suba en las tasas de interés que condujo el organismo monetario como consecuencia de su política de venta de dólares, contra absorción de pesos, hace peligrar el futuro de esa inversión. Igualmente, y a pesar de preverse una moderación en la tasa de crecimiento en gasto de construcción y en equipo de producción, el Central estima que el aumento será “similar al de 2007”.

El consumo, principal componente del crecimiento de la economía, moderó su ritmo de crecimiento. En particular, se proyecta que el gasto realizado por las familias y el Gobierno siga en expansión durante 2008, aunque también a una tasa menor en relación con la registrada en 2007 y por debajo de la suba promedio de la economía. A la hora de explicar la baja, el informe aduce un menor crecimiento real de los salarios (la inflación superó la suba nominal de los salarios) y una caída de la “confianza de los consumidores”. “El deterioro de las condiciones financieras también habría tenido influencia en el gasto de los hogares”, agrega el BCRA. Por el lado del gasto público se espera que siga siendo elevado, aunque más moderado que en años anteriores, disminuyendo de esta manera su impacto en el crecimiento y, también, en la inflación.

Para lo que resta del año, el pronóstico es de “un mayor dinamismo” en la producción de bienes y servicios, un aumento de las cantidades consumidas, recomposición real de los salarios y estabilización de las expectativas privadas. Desde la oferta, el pronóstico no es tan promisorio: la producción de bienes se desacelerará con respecto del año pasado, por un peor desempeño del sector agrícola y de la construcción, mientras que la industria seguirá traccionando fuerte la economía.

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Martín Redrado, presidente del Central, señaló que el consumo moderó su ritmo de crecimiento.
 
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