ECONOMíA › NEGOCIACIóN CON BRASIL PARA DESTRABAR EL COMERCIO BILATERAL

Socios que aceitan la relación

Beatriz Paglieri se reunió ayer con su par brasileña, Tatiana Prazeres, para analizar la marcha del comercio bilateral y en particular trabajaron en la resolución de conflictos con algunos productos. Avanza la flexibilización en ambas aduanas.

 Por Javier Lewkowicz

Los gobiernos de Argentina y Brasil avanzaron en la resolución de conflictos comerciales puntuales, desatados a raíz de medidas de protección que ambos tomaron frente a la crisis internacional. Productos de economías regionales como langostinos, manzanas, cítricos, peras, vinos, quesos y papas procesadas, y medicamentos y otros productos médicos, son prioridad para la secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, quien encabeza las negociaciones bilaterales. Brasil, por su parte, pide por textiles, calzado, neumáticos y carne de cerdo.

Las autoridades nacionales mantienen como premisa la reducción del déficit bilateral a través del incremento de las exportaciones al país vecino. Las importaciones desde todos los destinos crecieron de 2010 a 2011 un 30,2 por ciento, cuando, por ejemplo, el promedio de suba de los países del G–20 fue menos de la mitad. “Es un cuadro de honor que no nos da orgullo y que da cuenta de una dinámica que es poco sostenible, porque nosotros no producimos los dólares, sino que los generamos a partir de las exportaciones” explicó Paglieri a Página/12.

El dato es utilizado por el Gobierno para esquivar críticas sobre la política comercial en foros internacionales y también fue una señal de alarma en el marco de una crisis internacional que achicó mercados tradicionalmente compradores. Por eso fue instalado a principios de año el sistema de Declaración Jurada Anticipada de Importaciones (DJAI), un monitoreo permanente del universo importador a cargo del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y se concentró en la Secretaría de Comercio Exterior el manejo de las licencias no automáticas de importación (LNA), entre otros regímenes.

El objetivo que se planteó el Gobierno a comienzos de año fue obtener un superávit comercial de 10 mil millones de dólares. En función de los 7336 millones que ingresaron por comercio en el primer semestre (ver aparte), fuentes oficiales admiten que la meta va a cumplirse sin mayores inconvenientes, a pesar de que, estiman, el contexto internacional en el segundo semestre será más complejo que en el primero. La exigencia oficial a los empresarios es que equilibren su balanza comercial, las casas matrices realicen aportes de capitales para compensar las importaciones o que las firmas inviertan para sustituir importaciones.

Por el lado de las exportaciones, la intención de Moreno y Paglieri es incorporar nuevos destinos, como Angola, Azerbaiyán y Vietnam, hacia donde partirá próximamente otra multitudinaria misión comercial. “Cuando los mercados se recompongan de la crisis global, Argentina se encontrará mejor posicionada para vender”, indicó Paglieri. Reducir el desbalance comercial estructural con Brasil, en esta coyuntura, es una de las prioridades para la cartera económica. La estrategia es vender más, no comprar menos de Brasil.

En 2011 el déficit bilateral con Brasil fue de 4242 millones de dólares según datos del Indec, un 20 por ciento mayor al del año anterior. En el primer semestre de 2012, el saldo negativo es de 944 millones, una baja anual del 52 por ciento, a partir de la caída del 15,8 por ciento en las importaciones, superior a la merma de 7,6 en las ventas hacia el país vecino. Argentina desplegó medidas comerciales que generaron malestar en Brasil, aunque una serie de sucesivos encuentros bilaterales como la visita en febrero del titular de la Fiesp, Paulo Skaf, la misión comercial que encabezaron Moreno y el canciller, Héctor Timerman, a San Pablo, un posterior viaje de los funcionarios a Brasilia y el encuentro de Cristina Fernández y Dilma Rousseff en la última cumbre del Mercosur en Mendoza abrieron el diálogo y lograron finalmente destrabar la situación, bajo el persistente argumento de que el déficit bilateral de 2011 es insostenible. De ese modo, aceitar el ingreso de productos brasileños requiere para el Gobierno que Argentina a la vez pueda aumentar las ventas hacia ese país.

Paglieri estuvo reunida ayer en Brasilia con la secretaria de Comercio Exterior brasileña, Tatiana Prazeres. Analizaron la marcha del comercio y en particular trabajaron, junto a la Anmat y su par brasileña, para que Argentina pueda exportar medicamentos de venta libre, productos médicos y cosméticos a Brasil. Además, el Gobierno pretende mejorar la inserción de los productos de las economías regionales en el mercado del vecino, de modo que los elementos en la mesa de negociación gozarán de estacionalidad. Langostinos, cítricos y frutas frescas estuvieron presentes ayer. “El flujo de comercio se ha ido aceitando. La idea es llegar al equilibrio comercial, pero no se logra en un año”, agregó Paglieri.

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“La idea es llegar al equilibrio comercial, pero no se logra en un año”, agregó Paglieri.
Imagen: Sandra Cartasso
 
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