EL PAíS › CARRIO DE GIRA PARTIDARIA POR MENDOZA Y SAN JUAN

De campaña en la montaña

Marcando distancias enormes en auto, la candidata del ARI sigue de recorrida por el país. Ayer movilizó a sus militantes cuyanos, tuvo acto, dio entrevistas. Hoy retorna por San Juan.

 Por Felipe Yapur

Desde Mendoza

Si hay algo que caracteriza a la campaña presidencial de Elisa Carrió es la falta de recursos. Es una decisión que tomó hace tiempo y que incluso algunos de sus más cercanos colaboradores consideraron “descabellada”. Sin embargo, Carrió disfruta de esto que ella define como “extrema sencillez” y que en el largo curso de una campaña se transforma en un interminable vía crucis a través de un largo y extenso país que en su gran mayoría recorrió en auto. “La sencillez es la que exige la gente, la que me va a votar y que me llevará a la presidencia a pesar de los mafiosos que compiten conmigo”, repite a cada uno de sus seguidores y cuanto periodista se cruza por su camino que por estos días recorre la región de Cuyo.
El rally por San Juan y Mendoza es una clara muestra de las condiciones en que la chaqueña realiza su recorrido nacional. Ayer, por caso, llegó muy temprano a Mendoza e inmediatamente se trasladó a San Juan. Fueron 150 kilómetros en auto con el único objetivo de contactarse con la mayor cantidad de medios periodísticos posibles. El contacto con la prensa es vital para las aspiraciones presidenciales de Carrió. Sin dinero para publicidad, afiches y actos en grandes estadios, los periodistas son la mejor herramienta para hacer llegar al electorado su propuesta de gobierno. Es así que aunque cansada de responder a las mismas preguntas, Carrió no le niega a nadie un reportaje. La chaqueña no pierde el humor, fuma y responde casi al mismo tiempo y sólo hace una mueca de disgusto cuando algún periodista le pide que anuncie su primera medida de gobierno: “Prohibir las preguntas banales”, dice y larga una carcajada.
Terminado el contacto con la prensa, Carrió se reúne con unos 25 militantes del ARI sanjuanino. Mientras saborea unas tostadas con manteca, los alienta y los anima a militar: “Vamos bien. No crean en las encuestas. Ustedes y yo sabemos que Cuyo no es nuestro fuerte, pero yo recupero en otros distritos”, les dice antes de pasar a uno de los temas que la desvela, el control del escrutinio. “Ustedes lo que deben cuidar como a su vida es el papelito. Ese papelito es el que nos puede permitir llegar a la segunda vuelta o perder”, dice firme. El papelito es la ficha que confecciona el fiscal de cada mesa electoral. Al finalizar el encuentro da una última recomendación: “Hablen con la gente, sobre todo con las mujeres. Ellas nos van a acompañar”.
Carrió una vez más está en la ruta de regreso a Mendoza. A San Juan retornará hoy por la mañana. En el trayecto, la candidata del ARI habla de política, analiza los pasos del gobierno, especula con la posibilidad de que el 25 de mayo la Asamblea Legislativa elija un reemplazante de Eduardo Duhalde porque no hay tiempo para que el ballottage del 18 tenga un resultado definitivo. “Estados Unidos necesitó 45 días para definir la elección entre Al Gore y George W. Bush y los de acá pretenden que un país con una formidable crisis política y social resuelva un escrutinio en siete días. Es una locura”, presagia.
Carrió no se desprende de sus cigarrillos, fuma, mira el paisaje, piensa. Luego de unos segundos, pregunta si ese pico nevado que sobresale entre unos imponentes cerros es el Aconcagua. Luego interroga: “¿Saben que voy a hacer si pierdo las elecciones? Voy a escalar el Aconcagua”, y lanza una carcajada. Sin más, anuncia que va a dormir. Cuando el auto se acerca a la ciudad de Mendoza, el chofer, un militante del ARI sanjuanino que prestó su auto para el traslado de la candidata, la despierta. Carrió agradece: “Menos mal que me despertaste, estaba soñando que me perseguía un camarógrafo. ¿Che, no será una sobredosis de periodismo?”.
En Mendoza la espera su compañero de fórmula, Gustavo Gutiérrez, quien junto a los demócratas mendocinos que lo acompañan en esta experiencia ha terminado de coordinar con el presidente del ARI mendocino, Néstor Pietrafita, el acto que prepararon durante la noche. Antes almuerza un sandwich de lomito y luego una siesta de un par de horas. “No tiene sentido hacer política a esta hora porque en las provincias todo el mundo duerme”, dice la candidata que exige que nadie se le ocurra organizar alguna actividad durante ese momento del día.
Cuando finaliza el descanso comienza nuevamente el raid mediático acompañada de su comitiva: su vocero Matías Méndez, la diputada Elsa Quiroz y una de las custodias que la acompañan desde hace dos años luego de que la amenazaran de muerte.
El acto de Mendoza se realiza en una esquina que los lugareños conocen como “kilómetro cero”. Carrió sube al palco envuelta en una parka blanca y del brazo de Gutiérrez. Ante unas 1200 personas, la chaqueña despliega todo su histrionismo para culminar con un presagio triunfalista: “Yo ya siento que ese rumor silencioso que dice que la esperanza derrotó al miedo”.

Compartir: 

Twitter

“Cuiden los papelitos”, le dijo Carrió a sus militantes, hablando del acta de cada mesa electoral.
En camino a Mendoza, bromeó con que, si pierde, “me voy a ir a escalar el Aconcagua...”.
SUBNOTAS
 
EL PAíS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.