EL PAíS › LA EVALUACIóN DE LA CGT DE ANTONIO CALó LUEGO DEL ANUNCIO DE CFK SOBRE EL AGUINALDO

“No es presión, es un logro del diálogo”

En la central que conduce Caló recibieron con alivio la decisión de la Presidenta de eximir de Ganancias la mayoría de los aguinaldos. Critican a Hugo Moyano y no descartan el bono de fin de año que ya discuten algunos gremios.

 Por Julián Bruschtein

“Hemos apostado al diálogo planteando los reclamos de los trabajadores sin tapujos. Nadie abandonó ningún reclamo en estos años de crecimiento sostenido. Casi todos los gremios estamos mejor que en el 2003”, aseguró a Página/12 un dirigente sindical de los gremios industriales que conforman la CGT oficial que conduce Antonio Caló. La central obrera que encabeza el líder metalúrgico tuvo un respiro frente a las críticas que repicaron ante la llegada del fin de año y el medio aguinaldo. De igual manera, el paro anunciado por la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) para mediados de diciembre fue desactivado a pesar de las ganas de los dirigentes sindicales opositores, como el camionero Hugo Moyano y el gastronómico Luis Barrionuevo. “Se quedaron sin motivo para una medida de fuerza”, repetían en la CGT, que de igual forma irá por un bono de fin de año, pero quedará en manos de cada gremio.

“El que crea que esto se logró por la presión está equivocado. Esto es un logro del diálogo, de acompañar y plantear los problemas sobre la mesa para intentar resolverlos, con propuestas y no sólo con reclamos”, señaló a este diario el dirigente gremial, mostrando uno de los puntos que desarrollaron desde el armado cegetista en su relación con el gobierno nacional. El anuncio fue recibido como una señal hacia los dirigentes que mantuvieron la calma y la paciencia a pesar de la presión de los sectores gremiales que se acercaron a la oposición y definen su forma de reclamo en la acción directa. “La inflación superó en algunos casos la paritaria y vamos a seguir pidiendo una cifra extra que compense la pérdida del poder adquisitivo del salario”, sostuvo un gremialista cercano a la cúpula de la CGT, acercándose a la definición que dio por estos días Caló, en las que señaló que no creía que fuera “del cuarenta por ciento”, aunque sí superior a la medición oficial.

La CGT de Caló se sacó de encima la pesada carga que suponía el aguinaldo en el salario de un sector de los trabajadores que se vería alcanzado por Ganancias. El reclamo es un clásico de fin de año que repercute en las filas de las organizaciones sindicales a pesar de que afecta al 10 por ciento de los trabajadores. Pero las diferencias entre los dos sectores de la CGT hacen el juego más complejo para quienes se muestran más cercanos a las políticas del Gobierno. Con un Hugo Moyano con menor poder y más disperso al llegar a la presidencia del club de fútbol Independiente, la CATT pasó a tener mayor incidencia en las decisiones y la iniciativa. Allí se reúnen gremios como los colectiveros de la Unión Tranviarios Automotor y los ferroviarios de La Fraternidad, dos de los de mayor poder para realizar medidas de fuerza efectivas, entre otros. No es casual que ambos reporten a la CGT de Caló, pero que sean los menos convencidos de participar en ella. El dirigente de la UTA Roberto Fernández siempre se mostró reacio a las resoluciones de la cúpula cegetista y Omar Maturano, de La Fraternidad, se enfrentó al gobierno nacional por las medidas de seguridad que el Ministerio de Transporte impuso a las formaciones de tren, fundamentalmente las cámaras de seguridad en las cabinas de manejo de las locomotoras. La CATT parece ser el ariete que legitima las medidas de Moyano, que se suma a ellas una vez que la confederación define alguna medida.

“El bono de fin de año se está conversando directamente entre gremios y empresarios. Cada sindicato sabe si necesita compensar la diferencia entre el acuerdo paritario y la inflación. De ahí van a salir las cifras, que ya se están negociando”, confió el dirigente sindical cegetista, anticipando la negociación que todavía sigue en pie. El anuncio corre por un andarivel que perdió fuerza con el anuncio de la exención de Ganancias, pero que los dirigentes sindicales se niegan a dar por perdido. Los bancarios ya acordaron una suma de 7500 pesos acordada con tres de las cuatro asociaciones que reúnen a los banqueros, y la falta de resolución con Abappra decantó en un paro de 48 para este jueves y viernes. Los trabajadores de la construcción nucleados en la Uocra están a punto de cerrar una cifra cercana a los tres mil pesos con la Cámara Argentina de la Construcción y la UOM de Caló también negocia con las cámaras del sector.

El panorama para el año electoral que se aproxima aparece todavía con interrogantes para la CGT. Con la interna presidencial sin definición y con gustos distintos entre los dirigentes, unir la CGT aparece todavía como un logro lejano en el tiempo. Si bien mantienen reuniones en las que se busca limar las asperezas entre los distintos sectores, la unificación se conversa, pero son meras intenciones.“Siempre estamos atrás de la idea de una sola CGT. Todavía tiene que decantar un poco el proceso después de que Moyano decidió romper. Hay que buscar el acuerdo dejando de lado el personalismo y poniendo a la organización de los trabajadores primero”, aclara la dirigencia cegetista, apuntando a las negociaciones que están por venir.

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En la CGT oficial de Antonio Caló evalúan que “casi todos los gremios estamos mejor que en el 2003”.
Imagen: Leandro Teysseire
 
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