ESPECTáCULOS

Babasónicos, a las ligas mayores del rock nacional

Ante unos diez mil fans, la banda desplegó en Obras Sanitarias, al aire libre, sus mejores recursos visuales y estilísticos. Logró así llegar a la masividad, sin aceptar los códigos del rock barrial.

 Por Esteban Pintos

Babasónicos superó con estilo el mayor desafío de su carrera, probándose el traje de grupo para multitudes al aire libre. Este es su momento de gracia: el envión que siguió a la edición de Jessico (2001), comprobable en la alta exposición pública de canciones como Los calientes –cuyo estribillo de “cománse a besos esta noche” remataba el comercial televisivo de una cerveza– y Deléctrico (“va a venir, no va a venir”), se mantiene firme con el reciente Infame (2003), que ya tiene descendencia productiva: Irresponsables es la canción que identifica a un programa en horario central de la televisión local, ¿Y qué tiene alta rotación en las radios FM. Estos hechos certifican la creciente popularidad de una banda que creció en los márgenes del rock masivo argentino de los noventa y que en la nueva década parece imponer su estilo alejado por cierto, de aquella corriente nacional y popular representada en grupos como Bersuit, Los Piojos, La Renga.
De la variedad musical a la pretensión estética, y a partir de ellas, Babasónicos construyó pacientemente su imagen de grupo grande, eso que es hoy. Esta llegada al escenario mayor que sobreviene a superar la convocatoria de teatro (el Gran Rex) o estadios (Obras, Luna Park) demostró que asumen el reto con altura.
Babasónicos debería ser ubicado en la vereda de enfrente del rock masivo de la década pasada, todavía dominante: por estética, discurso y por supuesto por sus canciones. En ese sentido, vienen a ocupar un lugar vacío desde las “gracias totales” de Gustavo Cerati al frente de Soda Stéreo. Su público reúne las tribus modernas y urbanas más toda una marea adolescente (femenina, mayormente) que asoma al rock: la discoteca no es un lugar aborrecido o cuanto menos “extraño” (tal como en el hit veraniego de Los Piojos Como Alí) sino un espacio de diversión y seducción. Las canciones de Babasónicos combinan ese gusto moderno. ¿Y qué, por ejemplo, resume el estilo disco-rock que atrae e invita a bailar.
Desde Jessico en adelante, dieron un salto de calidad en la confección de canciones que mantengan el nivel de riesgo sonoro que siempre habían tenido, pero que posean el necesario instinto pop. En ese sentido, contribuye el particular estilo de escritura del cantante Adrián Rodríguez: fragmentado y descriptivo, arrogante, siempre ácido, pleno de modismos y neologismos, con frases que funcionarían perfectamente como slogans. “Mi nombre no es importante, lo importante es olvidar” (Pendejo). “El camino a la fama no significa nada si no hay una misión” (Putita). “Chicos y chicas bailan en el funeral del rock” (Once). Como pocos grupos en la Argentina, los músicos que conforman Babasónicos juegan el juego del espectáculo visual que propone un show de rock, evitando la tentación del “somos iguales que ustedes” en boga.
La puesta en escena del show del sábado, es un símbolo de esta actitud artística: se los vio como descendiendo de una nave espacial, bien juntos sobre una tarima, entre luces blancas y espiraladas (acentuando los contrastes con sus trajes blancos), después con serpentinas de cabaret de telón de fondo, con dos enormes globos que descendieron hasta semejar luces de una discoteca. Toda una ambientación para que, alternativamente, fueran un grupo de rock en estado natural (Soy rock, Sin mi diablo, Seis vírgenes descalzas, El adversario) y más tarde una banda capaz de atreverse a la música disco (¿Y qué?), pasando por esos boleros modernos –en la vertiente Leonardo Favio, Sandro y demás iconos románticos de los sesenta, setenta– del tipo El loco, Rubí o Mareo. Con todo, cobró forma un show que mantuvo el ritmo por más de una hora y media. En la variedad rítmica, el regodeo por una modernidad retro (canciones y estética), una puesta en escena de primera y el carisma de un cantante por varios motivosespecial, hay que encontrar las razones que explican por qué Babasónicos forma parte, ya, de la primera línea del rock argentino.

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Babasónicos presentó las canciones de su último CD, Infame.
En los últimos años, el grupo añadió calidad a su modernidad-retro.
 
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