SOCIEDAD › DESDE MAñANA, HíPER Y SUPERMERCADOS DE LA PROVINCIA DEBEN ENTREGAR BOLSAS BIODEGRADABLES

Hacer compras sin dañar el ambiente

Mañana entra en vigencia la prohibición de entregar bolsas de polietileno en las grandes cadenas y los minimercados. Las nuevas se disuelven en pocos años en contacto con la luz y el oxígeno. Los comercios más chicos tienen un año más de plazo.

Las bolsas plásticas desaparecerán de los supermercados de la provincia de Buenos Aires. Para reducir el impacto ambiental, a partir de mañana comenzará a regir la ley que obliga a las grandes cadenas de híper, súper y minimercados a utilizar bolsas degradables o biodegradables para que los clientes puedan hacer las compras sin dañar el ambiente. “El polietileno queda en el ambiente cerca de 400 años, mientras que ahora con la nueva iniciativa intentamos bajar el daño a un promedio de entre 5 y 10 años.” Gustavo Cilenta, director de Producción y Consumo Sustentable del Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (Opds) bonaerense, confirmó además que “éste es el primer paso: lo vamos a acompañar con una campaña de reutilización de las bolsas y el arreglo del compostaje de los rellenos sanitarios para que efectivamente se puedan degradar”.

Las nuevas bolsas son de aspecto muy similar a las actuales, denominadas “camiseta”, por su formato, pero tienen la particularidad de disolverse en contacto con la luz y el oxígeno. Pueden ser bioplásticas, oxo e hidrodegradables o de almidón de maíz, según su composición química. En promedio, les lleva casi una década degradarse entre los demás residuos.

“Hoy por hoy, hay cadenas de supermercados que invierten en programas de reutilización y recuperación y quieren ir en la misma línea que nosotros, para concientizar a la población en el uso responsable de los envases”, afirmó Cilenta. De hecho, según el director de Producción y Consumo Sustentable, “cuando impulsamos la ley buscamos generar un cambio promoviendo la activa intervención de los consumidores como agentes responsables del cuidado del ambiente”.

La iniciativa gubernamental comenzó el año pasado con el decreto 1521. La Legislatura provincial creó, entonces, el registro de fabricantes, distribuidores e importadores de bolsas biodegradables y fijó los procedimientos a los cuales deberán adecuarse este tipo de producciones. Además, la normativa estableció la tecnología que debe aplicarse para la fabricación de las bolsas y fijó los criterios para la determinación de la degradabilidad o biodegradabilidad de los productos sujetos a certificación y las sustancias que podrán emplearse.

Después, la ley 13.868 –sancionada en octubre de 2008– le otorgó un plazo de 12 meses a los comercios que tengan predominio en productos alimenticios para que reemplacen las bolsas de nylon (polietileno) y de dos años para que lo hagan los establecimientos más pequeños. En octubre de 2010, los kioscos, los almacenes y pequeños supermercados barriales de la provincia deberán sumar sus esfuerzos para preservar el medio ambiente provincial.

Además, la norma “no será aplicable cuando, por cuestiones de asepsia, las bolsas de polietileno y todo otro tipo de material plástico convencional deban ser utilizadas para contener alimentos o insumos húmedos elaborados o preelaborados”. En otras palabras, las verdulerías y carnicerías dentro o fuera de los supermercados continuarán empaquetando las mercaderías con bolsas de polietileno.

Los negocios o cadenas que infrinjan la norma serán apercibidos “por una sola vez” y luego serán pasibles de multas de “entre diez y hasta mil sueldos básicos de la categoría Ingresante del agrupamiento administrativo”. También, los infractores pueden sufrir el “decomiso de las bolsas de transporte no biodegradables”, la “clausura temporaria de los establecimientos” hasta durante un mes y la “clausura definitiva”.

Desde hace unos días, “estamos entregando bolsas (degradables o biodegradables) que hayan cumplido los requisitos reglamentados por la ley”, confirmó a Página/12 Juan Vasco Martínez, abogado y director Ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), que nuclea a las grandes cadenas nacionales e internacionales del país. Según los datos de Vasco Martínez, “incluso algunas firmas empezaron a distribuir en forma restringida entre sus clientes las nuevas bolsas ‘ecológicas’ antes de la normativa”. Luego de varias reuniones con funcionarios provinciales, “para nosotros lo más interesante hubiese sido trabajar en la reutilización de las bolsas, como ya se viene haciendo hace varios años en muchos países que están en la vanguardia de la preservación ecológica”, dijo Vasco Martínez.

Las nuevas bolsas serán identificadas con un logo distintivo y su producción costará un 15 por ciento más que las de polietileno. No obstante, para el director ejecutivo de ASU, “el principal problema no será el precio de fabricación, porque en el peor de los casos restringiremos su entrega en los cajeros, sino la logística: enviar bolsas distintas a provincias limítrofes con Buenos Aires es algo que incomoda el transporte”.

“Es una primera etapa”, afirmó Cilenta. “En los próximos meses queremos normalizar el tamaño y el peso para que todos los comercios tengan bolsas iguales”, concluyó el funcionario.

Informe: Mariana Seghezzo.

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Los negocios que infrinjan la norma serán apercibidos y luego serán pasibles de multas o clausuras.
Imagen: EFE
 
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