SOCIEDAD › LEGISLADORES DE LA OPOSICION CONVOCARON A UNA SESION ESPECIAL QUE SUSPENDA EL AUMENTO A 3,50 PESOS

En busca de un freno para el tarifazo

La iniciativa se anunció ayer en la audiencia pública convocada por la gestión macrista. Ese trámite fue sólo una formalidad: el gobierno anunció que regirá a mediados de marzo. La oposición reclama una auditoría previa a Metrovías.

 Por Eduardo Videla

Legisladores porteños de la oposición acordaron convocar a una sesión especial, el martes próximo, para tratar un proyecto de ley que frene el aumento de la tarifa del subte porteño hasta tanto se concluya con la auditoría sobre la concesión de Metrovías y se defina el nuevo contrato entre la Ciudad y esa empresa, que aún está en fase de negociación. El anuncio se conoció durante la audiencia pública realizada ayer, en la que vecinos, organizaciones y legisladores cuestionaron el incremento del 40 por ciento, que llevará el valor de un viaje a 3,50 pesos. La audiencia no es vinculante, pero la gestión macrista dejó en claro que tampoco importa demasiado lo que allí se diga: anunció antes de su inicio que la nueva tarifa regirá a partir de mediados de marzo.

La Auditoría General de la Ciudad debe realizar un análisis del contrato de concesión de Metrovías para determinar la verdadera estructura de costos de su funcionamiento. “Sin esos datos no se puede saber cuál es la tarifa técnica (la que debería cobrarse para que el servicio no dé pérdidas) y cuál la tarifa subsidiada”, explicó a Página/12 el legislador Rafael Gentili, de Proyecto Sur.

Al pedido de sesión especial se sumaron su bloque, el Frente para la Victoria, el Frente Progresista Popular de Aníbal Ibarra, Buenos Aires para Todos (en el FAP), Nuevo Encuentro, el ARI-Coalición Cívica, la UCR y tres bloques unipersonales. En total suman 32 diputados, con lo que reúnen los 20 necesarios para pedir una sesión especial. El número, sin embargo, no es suficiente para alcanzar los dos tercios necesarios para imponer el tratamiento sobre tablas del tema.

La falta de datos de auditoría fue sólo uno de los cuestionamientos que recibió la propuesta macrista de aumentar la tarifa del subte. Se criticó, sobre todo, que el incremento provocará una fuga de pasajeros hacia el transporte de superficie, el colectivo, lo que convertiría al subte en un servicio “caro, sólo para el que lo puede pagar”.

Lo puso en números el auditor Eduardo Epszteyn: el anterior aumento, de 1,10 a 2,50, produjo una disminución del 24 por ciento de pasajeros según datos de la CNRT y del 36 por ciento según Metrovías. Con el aumento a 3,50, la reducción estimada sería de entre el 7,5 y el 11,4 (ver recuadro).

Abrió la audiencia el presidente de Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), la empresa del Estado porteño que asumió la gestión del subte con el traspaso desde la Nación. El principal argumento del funcionario para defender el aumento es el de la inflación, pero también se acudió a la comparación con las tarifas del transporte en provincias como Córdoba o Santa Fe (donde el boleto de colectivo cuesta 4,10 y 3,25 respectivamente) y también con los subterráneos de Londres, Tokio y Río de Janeiro (donde los valores equivalen a 36, 9 y 8,70 pesos). También se llegó a comparar el anunciado aumento de tarifa con los de la leche, la carne, el maíz y hasta los departamentos.

Los funcionarios de Sbase estimaron que la suba en el subte no provocará fuga hacia los colectivos. Y lo fundamentaron con un argumento curioso: “La Nación aplicó un aumento del 36 por ciento en el transporte de colectivos y no hubo una migración traumática”. No dijeron que con ese aumento la tarifa mínima llegó a 1,50, menos de la mitad de lo que va a costar un viaje en subte.

“La tarifa del transporte no puede guiarse por la lógica del mercado. El subte es un servicio público que cumple una función social”, enfatizó el diputado Alejandro Bodart (MST-Proyecto Sur), uno de los primeros expositores en la audiencia pública. El legislador cuestionó al macrismo porque “le da la concesión a Metrovías sin hacer una auditoría ni saber qué hizo la empresa con los subsidios”, y se pronunció por la estatización del servicio.

No sólo desde la izquierda hubo críticas. El diputado Daniel Amoroso, ex aliado del macrismo, denunció que “el objetivo del gobierno es llegar a una tarifa de 7 pesos. Siempre van a tener un argumento”. Opinó que la convocatoria a audiencia es “una falta de respeto, porque la decisión política ya está tomada”. Y sostuvo que estaría de acuerdo en discutir una nueva tarifa “cuando tengamos los números de la auditoría”.

María José Lubertino (Frente para la Victoria) cuestionó que la audiencia se hiciera a la misma hora que otra, donde se debatía el aumento de los peajes en autopistas porteñas. Y dejó en claro que este trámite “no convalida el aumento anterior, de 1,10 a 2,50, que se aplicó en enero de 2012, sin audiencia previa, y por eso está judicializada”. “Macri prioriza el transporte colectivo contaminante con el Metrobús”, dijo. Y se preguntó para qué quiere el jefe de Gobierno aumentar la tarifa “si el año pasado subejecutó el 40 por ciento del presupuesto destinado a subterráneos y la Legislatura le aprobó para este año 915 millones más un endeudamiento de 500 millones”.

Aníbal Ibarra agregó más datos en ese sentido. “En 2009 tenía 477 millones para obras en el subte y derivó el 75 por ciento de ese monto a otros rubros. Después se endeudó en 300 millones de dólares para el mismo fin, y al final terminó usándolos para otros fines.” “Con este aumento no va a hacer un kilómetro más de subte, va a mejorar lo que hay y va a apostar al Metrobús –vaticinó–. Y que viaje en subte sólo el que puede pagar.” “El aumento no es por una cuestión de inflación o inversión, es una cuestión ideológica de una visión de la ciudad”, enfatizó.

También hubo ciudadanos que se tomaron la molestia de concurrir a la audiencia para apoyar el aumento de la tarifa. Como Benjamín Pieres, que prefiere “ahorrar evitando la compra de cuatro caramelos y pagar un peso más para viajar cómodo y seguro”. U otros que consideraron lógico el aumento teniendo en cuenta los valores de la inflación. “Es curioso que personas que se quejan por la inflación defiendan un aumento de tarifas que va a provocar más inflación”, comentó luego el diputado Gentili.

Dahn Zunino Singh, un ciudadano que se presentó como especialista en movilidad urbana, con un doctorado en Londres sobre historia del subte porteño, comparó la actual gestión con la de “los conservadores que en 1907 planearon el subte: aquellos eran de derecha, pero tenían visión de futuro; mantuvieron durante años la tarifa a 10 centavos porque el subte tenía que ser un transporte público y democrático”. “Después de la explicación de los expertos de Sbase, no sabemos cuánto dinero ingresa, cuántos pasajeros van a viajar. O nos están ocultando información o no son tan expertos.”

También expusieron los legisladores Rocío Sánchez Andía (ARI-CC) y Enzo Pagani (PRO). La audiencia se realizó en una sala del Teatro General San Martín, con la presencia de los metrodelegados Roberto Pianelli y Claudio Dellacarbonara, y numerosos trabajadores y usuarios. Como a las 17 el lugar era necesario para otro uso, y cuando habían expuesto unos 70 de los 250 inscriptos, se dispuso un cuarto intermedio hasta hoy a las 9.

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El diputado Alejandro Bodart, uno de los primeros expositores en la sala del San Martín.
Imagen: Rafael Yohai
 
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