SOCIEDAD › PRESENTARON EL PRIMER ROBOT EN LA ARGENTINA PARA TRASPLANTE CAPILAR

La ciencia del pelo al viento

Se trata de Artas, un robot con brazo interactivo que disminuye el tiempo de la intervención. Está monitoreado desde EE.UU. y ofrece una nueva esperanza para llenar un vacio que afecta al setenta por ciento de los hombres.

La robótica encontró soluciones definitivas para dejar de perder horas frente al espejo acomodando sobre la calva lo poco que queda por peinar o para evitar el papelón del peluquín que se vuela en plena 9 de Julio. La salida la ofrece un robot monitoreado desde Estados Unidos y supervisado por un profesional, en vivo y en directo, que dicen que garantiza un trasplante de pelo en una sola sesión de menos de tres horas. El aparato, bautizado Artas, reconoce las zonas de mayor concentración de pelo para retirar folículos capilares e injertarlos en las zonas afectadas por la alopecia, como se llama a la pérdida anormal del cabello. Artas es el primer aparato al que se puede acceder en el país para llenar un vacío que afecta al 70 por ciento de los hombres.

A partir de un brazo interactivo con seis movimientos articulados y un cabezal con instrumentos que incluye un sistema de visión de tres dimensiones en alta resolución, el robot consigue detectar cada pelo escondido en el cuero cabelludo. Después de Da Vinci, el robot que se dedica a operaciones de próstata, entre otros milagros de la técnica, Artas es el segundo robot cirujano disponible en Argentina.

“La mayor ventaja es que nos permite disminuir el tiempo de operación y aumentar la precisión y la exactitud de la zona en que se sacan los folículos, porque funciona con una precisión que no tienen el ojo ni la mano humana”, explicó a Página/12 el médico Néstor Spagnuolo, co-director y co-fundador de Medical Hair. De esta manera, mientras que la técnica manual demanda unas 12 horas (ya que implica la extracción y el trasplante de entre 2000 y 3000 unidades), el robot Artas completa el procedimiento en menos de tres.

En relación a otros procedimientos para implantar pelo, el aparato tiene varias ventajas. En primer lugar, realiza la intervención con anestesia local –por lo que para el paciente es totalmente indoloro– y permite extraer 900 injertos por hora, en lugar de 500 o 600 que se retiran con otra tecnología. Pero además, la forma en que realiza la extracción provoca menos daño en el área de donde se retira el pelo, lo que hace que luego de la operación el paciente se recupere con rapidez, ya que no existe sutura.

Si bien el robot ayuda al cirujano y funciona con la supervisión de un profesional norteamericano a la distancia, según apuntó Spagnuolo, “el resultado final y estético siempre está acompañado de un profesional en el lugar, que es responsable de que el resultado tenga un aspecto natural”. En la etapa del diagnóstico, el robot tiene un sistema de simulación de resultados denominado Hair Studio, que permite crear una imagen en tres dimensiones y anticiparle al paciente los resultados de la intervención.

En el 95 por ciento de los casos, la calvicie responde a un conjunto de factores de orden hormonal y hereditario. Sin embargo, afirma Spagnuolo, “lo más grave es su poder traumático a nivel emocional, ya que el pelo se asocia con ser joven y es una parte importante de la imagen personal, además de ser un indicador de buena salud”.

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