SOCIEDAD

“Estuve pendiendo de un hilito entre la vida y la muerte”

Maradona pasó un día tranquilo en la quinta donde se aloja y bajó la tensión por la internación de su padre, que sufre un problema cardíaco, pero está “estable”. Visitas de sus hijas y paseo en carrito de golf.

“Estuve pendiendo de un hilito entre la vida y la muerte”, admitió Diego Armando Maradona en sus primeras declaraciones públicas luego de abandonar –sorpresivamente– el jueves pasado, la clínica en la que estuvo once días internado. Ayer, el astro del fútbol permaneció en la quinta de General Rodríguez donde se aloja. Allí conversó con amigos, caminó por el amplio parque y manejó un carrito de golf, con el que se acercó a la tranquera de la entrada y saludó a los curiosos que rodeaban el lugar con la intención de dialogar con el ídolo. Maradona, en su tercer día fuera de la maternidad Suizo Argentina donde estuvo internado en terapia intensiva, recibió la visita de sus hijas, Dalma Nerea y Gianinna Dinorah. El único momento de tensión fue la noticia sobre la internación del padre del ex futbolista, don Diego Maradona, quien sufrió una afección cardíaca, producto de la tensión vivida en los últimos tiempos. Después se supo que Maradona padre sigue internado en el Instituto Sacre Coeur, donde se informó que su evolución “es favorable”, dato que “tranquilizó mucho” al ídolo del fútbol, según dijeron sus allegados.
Maradona tendría intenciones de viajar en los próximos días a Cuba, pero regresaría para el 21 de mayo, para poder asistir al cumpleaños número 15 de su hija Gianinna. Al que se vio correr por todos lados fue a Alfredo Cahe, el médico personal de Maradona, quien fue a visitar a Don Diego. En la quinta de General Rodríguez la salud de Maradona fue monitoreada por un grupo de enfermeras que lo asisten permanentemente.
El viernes Maradona hizo su primera aparición pública, en el programa televisivo de Susana Giménez, por Telefé. Durante la entrevista aseguró que se retiró de la clínica con “alta médica” luego de asumir, bajo su absoluta “responsabilidad”, el compromiso de seguir con el tratamiento indicado por los médicos. “Estuve pendiendo de un hilito entre la vida y la muerte”, admitió Maradona, quien anunció que se quedará en Buenos Aires hasta el fin de semana “para arreglar lo que desarregló” su ex apoderado Guillermo Coppola y “volver a poner cada cosa en su casillero”.
En una entrevista de 45 minutos, asumió la responsabilidad de dejar la clínica y dijo que el alta médica se definió en “acuerdo con el doctor” Cahe. “Si hay alguien que tengo que reivindicar es a Cahe. Ojo, que (René) Favaloro hay uno solo, pero Cahe es amigo de todo el mundo y está donde tiene que estar. Como lo hace conmigo lo hace contigo, Su”, dijo dirigiéndose a su entrevistadora. Maradona recordó el estado en que llegó a la Clínica Suizo Argentina el día en que fue internado. “Cuando llegué, tocar la calefacción era lo mismo que tocar afuera el frío”.
Maradona negó que hubiera hecho “mal los deberes” a la hora de cuidarse o que fuera “un mal padre”. Calificó de “mala leche” a los periodistas que hicieron esas afirmaciones. “Me gustaría tenerlos enfrente y preguntarles por qué tu mala leche, porque si yo voy a la cancha de Boca y me siento mal, soy un ser humano y tengo todo el derecho del mundo”. En cambio, agradeció “a toda la gente que rezó” por su recuperación y extendió su reconocimiento y respeto a todas las hinchadas, inclusive a la de River Plate. Maradona se mostró orgulloso al hablar de sus hijas, Dalma y Gianinna, de sus padres y de su ex esposa, Claudia Villafañe, quienes estuvieron cerca suyo durante toda la internación.
“La Bruja, incondicional (ironizó aludiendo a Claudia, su ex mujer), y qué decir de mis hijas”. A Gianinna la definió como “Maradonita”, porque es “revoltosa, revolucionaria”. Recordó que a fines de mayo cumplirá 15 años y que ella los quiere festejar “vestida con jeans”. Cuando habló sobre cuestiones políticas, deseó que el presidente Néstor Kirchner “sea Jesucristo” y que le gustaría “ver a la gente de Irak y ver cómo quedó Afganistán” después de las sucesivas invasiones de los Estados Unidos. Aprovechó también para recordar que Fidel Castro sigue estando entre sus políticos preferidos.
Sobre su vida personal, dijo que aspira a “seguir viviendo sin joder a nadie y que respeten” a sus hijas. “Quiero tener el tiempo necesario para rescatar a mis hijas y el tiempo necesario para protegerlas”. El doctorCahe, por su parte, aseguró que el ex futbolista se encuentra “bien” y que está al tanto de la evolución de su padre, don Diego, quien se encuentra internado en el Instituto Sacre Coeur. Cahe sostuvo que el ídolo “está bien, hasta ahora está bien, gracias a Dios va muy bien”. Sobre la salud del padre de Maradona, el médico explicó que “no es de gravedad”. En un parte médico se dijo que don Diego padece un “principio de neumonía aguda” y que había ingresado “apenado y abatido” porque su hijo había abandonado abruptamente el lugar donde estaba internado.
En otra parte de sus declaraciones, Maradona confesó que quiere asistir a los Juegos Olímpicos de Atenas y confirmó que se quedará en Buenos Aires hasta “el fin de semana que viene”, que luego viajará a “Cuba para arreglar un par de cosas” y también a la ciudad de Rimini, en Italia. Como final recordó que ama “al Che (Guevara), a Fidel (Castro), pero no se olviden que soy argentino”.

Compartir: 

Twitter

Maradona se acercó a la tranquera y charló brevemente.
 
SOCIEDAD
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.