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Miércoles, 30 de septiembre de 2009

EL SELLO CALLE ANGOSTA PROPONE UN NUEVO MODELO PARA EL NEGOCIO DISCOGRáFICO

El Abbey Road argentino es puntano

El proyecto conjunto de Sony Music y el gobierno provincial incluye además un enorme y sofisticado centro de grabación.

 Por Facundo García

Enorme, sorprendente y muy sofisticado: así podría describirse al complejo Casa de la Música, donde esta semana se presentó el sello discográfico oficial de la provincia de San Luis, Calle Angosta. El emprendimiento –que salió al ruedo con una placa de Julia Zenko dedicada a Elis Regina y un CD/DVD del joven pianista Horacio Lavandera– nació gracias a una “alianza estratégica” entre Sony Music y el gobierno puntano. Y el vínculo habilita al menos dos lecturas: si por un lado esboza un modelo de negocios alternativo para las empresas del entretenimiento, por otro abre un nuevo capítulo en la cadena de iniciativas algo insólitas de la administración Rodríguez Saá.

Desde adentro adelantan que el catálogo va a satisfacer todos los gustos y el par elegido para inaugurar la serie responde a esa intención. Con Pra Elis, Zenco se dio el gusto de rendirle tributo a Regina con un trabajo cantado íntegramente en portugués. “Cuando llegué acá, obviamente me asombró el tamaño del lugar, y el segundo impacto fue descubrir que había técnicos y equipos de primera. Tanto Horacio (Lavandera) como yo vamos a llevar a San Luis para que se conozca en todas partes”, destacó la cantante. Más lacónico, Lavandera compartió con el público su interpretación de Tres Danzas Argentinas (op.2), de Alberto Ginastera. La fina cadencia de esas piezas –incluidas en el recién editado Compositores Argentinos– se vio “decorada” durante varios segundos por un celular que sonaba con el ringtone de la marcha peronista.

El germen de tanta actividad es relativamente reciente. En 2006, la provincia cuyana promulgó por ley un Régimen de Promoción de la Industria de la Música, en el que se declaraba a la Calle Angosta de Villa Mercedes como “Capital provincial de la música”. Luego, a principios de este año, se rubricó un acuerdo con Sony Music para la “concesión y gerenciamiento” del complejo. En consecuencia, y en un hecho sin precedentes, el Estado pasó a ser propietario de un sello discográfico manejado con asistencia técnica de una multinacional y con Lito Vitale como director artístico. El plan del tecladista es combinar calidad con equilibrio comercial, sacando a la luz entre doce y catorce placas por temporada. “Vamos a publicar discos de la Camerata Bariloche, de Valeria Lynch y de Juan Carlos Baglietto”, adelanta. ¿Y por qué el nombre de Calle Angosta Discos? El centro donde se harán las grabaciones está ubicado a metros del caminito que José Zabala homenajeó en la cueca que hizo célebre a la ciudad, cuando la zona tenía aires campestres y el “Mono” José María Gatica –otro mercedino famoso– aún no había renovado la pátina del orgullo local.

La edificación de la Casa de la Música es faraónica. Incluye tres cines, restaurantes y un salón de convenciones que están abiertos a concurso para su explotación comercial. El estudio propiamente dicho tiene unos dos mil metros cuadrados, con una sala principal de doscientos cincuenta. Entre sus equipos hay máquinas digitales –se puede grabar en sistema 5.1– y también se pueden pedir recursos analógicos. Tamaño, equipamiento y disponibilidades lo convierten en un polo completamente atípico, difícil de encontrar en otro punto del América latina. Una de las primeras bandas que lo usó fue la española El Canto del Loco, exitosísima en su país. Siguieron los Fabulosos Cadillacs (con El arte de la elegancia, que saldrá a la calle la semana próxima), Iván Noble (con Dicho y hecho - En vivo) y Kevin Johansen (que trabaja en su próximo DVD). En los próximos meses podrían estar por allí artistas tan diferentes como Los Tipitos, Arbol, Fidel Nadal y Daniela Mercury, entre otros.

Para cubrir el staff de 50 personas se ha abierto un Censo Provincial de Músicos que recibirá solicitudes de audición hasta el 5 de octubre. Asimismo, se buscará que los técnicos sean locales, ofreciéndoles distintas herramientas de aprendizaje y perfeccionamiento. Se añadirá la posibilidad de que cualquier puntano pueda sacar un turno y usar los equipos para grabar en forma gratuita. Porque, como se enfatizó en la presentación, “La Casa de la Música es propiedad de San Luis”. La idea es que futuros lanzamientos del sello sean de artistas puntanos, elegidos por sus coterráneos.

En Villa Mercedes hay entusiasmo, aunque cuesta imaginar cómo hará la administración Rodríguez Saá para convertir este proyecto en generador de ingresos, como fue planeado. Para las discográficas, en cambio, éste parece ser un modelo conveniente. Ante un mercado en el que las descargas online han llegado para quedarse, dejar de absorber las pérdidas comerciales para pasar a la asesoría de estados surge como movida inteligente que, por elevación, reemplaza al riesgo de capital por el más estable aporte económico del Estado. Damián Amato, presidente de Sony Music Entertainment Sur, enfatizó que “la clave con la que habría que leer esto no es necesariamente la ganancia, sino la generación de empleos y de actividad cultural en una ciudad que tiene mucho que ver con la música”. ¿Será éste un nuevo modelo de negocios? Amato es mesurado: “Esta alianza es única porque tiene que ver con cómo los gobiernos pueden apoyar a la cultura de otra forma”.

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Julia Zenko y Horacio Lavandera son los primeros artistas publicados por Calle Angosta.
Imagen: Rafael Yohai
 
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