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Lunes, 24 de noviembre de 2014

ACA SECA Y DIEGO SCHISSI QUINTETO, UN FéRTIL CRUCE PARA DARLE CIERRE AL FESTIVAL DE JAZZ

“Hubo convivencia artística y humana”

Andrés Beeuwsaert y Diego Schissi coinciden en señalar que “entre nosotros hubo combustión inmediata, que aunque seas muy amigo no siempre se da”. Por ello, la cita de esta noche a las 20.30 en la Usina del Arte promete una experiencia de alto disfrute.

 Por Santiago Giordano

El Festival de Jazz de Buenos Aires coronará seis largas jornadas de conciertos, clínicas, jam sessions, diálogos y encuentros de los más variados con la actuación de Diego Schissi Quinteto con Aca Seca. Esta noche a las 20.30 en la Usina del Arte, dos de las expresiones más sólidas e interesantes de la escena local se unirán una vez más para conformar un octeto versátil y poderoso. Es significativo que un festival que en estos días supo mostrar varias de las muchas maneras del jazz actual, elija para el concierto de cierre a la unión de dos formaciones cuya raíz y sonido, aun con lo poco que tienen que ver con las tradiciones del jazz, evidentemente suman un gesto musical original y atractivo a un festival que con este tipo de ideas seguramente logra fortalecer su identidad. Las entradas para el concierto se pueden retirar en forma gratuita desde una hora antes del inicio en el centro de informes del centro cultural de Caffarena y Pedro de Mendoza.

Integrado por Andrés Beeuwsaert, Juan Quintero y Mariano Cantero, Aca Seca viene de lo que en términos amplios todavía se llama folklore, y bien podría definirse como un trío esencialmente vocal de prodigiosas posibilidades instrumentales. El Diego Schissi Quinteto, que además de la participación de su líder pianista cuenta con la de Ismael Grossman (guitarra), Juan Pablo Navarro (contrabajo), Santiago Segret (bandoneón) y Guillermo Rubino (violín), llega desde las avanzadas del tango, y si el modelo de su formación tiene que ver con la que alguna vez puso a punto alguno de los mejores Piazzolla posibles, en su búsqueda estética logró “matar al padre” y así poder escuchar y sonar en un radio más amplio. De todas maneras, cualquier intento de definición queda en los terrenos de la especulación teórica: el resultado concreto de este encuentro es un combo poderoso, con amplias posibilidades instrumentales y vocales que exaltan un repertorio de canciones excelentes.

“Tuvimos que dejar de tocar jazz para que nos convocaran a un festival de jazz”, bromea Schissi, y Beeuwsaert asiente con una carcajada y agrega: “No está mal... En quince años, no recuerdo haber tocado con Aca Seca en un festival de folklore”. Al comenzar la charla con Página/12 ambos se recuerdan tocando jazz, acaso una etapa vital en la formación y el desarrollo de cualquier músico actual. “Después cada uno va buscando maneras y espacios para definir un lenguaje propio, y encuentros como el que se produce entre Aca Seca y el Quinteto tienen que ver con los canales naturales que se pueden dar en el circuito musical porteño”, explica Schissi.

La historia común entre Aca Seca y Diego Schissi Quinteto comenzó a fines de 2011, y si bien no hubo una elaborada premeditación, tampoco fue casualidad. “Creo que la propuesta concreta de unirnos en un escenario surgió desde Café Vinilo”, interviene Beeuwsaert. “Ese fue el motor externo, digamos, porque nosotros nos conocíamos desde mucho antes”. Escucharse, seguirse, dialogar, intercambiar son parte de esos canales naturales a los que Schissi hace referencia: “Siempre es importante estar al tanto de lo que hacen los amigos”, asegura. “Antes de hacer el primer concierto juntos, a los Aca Seca los escuchaba mucho, siempre con gran admiración. Por eso cuando llegó el momento de tocar con ellos todo se dio de manera tan natural.”

“Además de las escuchas mutuas hubo otros cruces entre nosotros”, agrega Beeuwsaert. “Con Diego tocamos en dúo de pianos en un festival que se hizo también en Café Vinilo y, desde hace tiempo, toco a dúo con Santiago Segret, que es el bandoneonista del Quinteto. La cosa continúa por distintos lugares.” “Creo que siempre hubo una identificación mutua con lo que cada formación venía haciendo –reflexiona Schissi– y eso tiene que ver con tener un lugar de pertenencia que va más allá del género; tiene que ver con la posibilidad de hacer la música que queremos hacer y con la manera de hacerla.” “Pero, ojo, más allá de eso entre nosotros hubo combustión inmediata, que aunque seas muy amigo no siempre se da”, concluye Beeuwsaert. “Enseguida se generó esa situación de familia que para mí es muy importante a la hora de hacer música con naturalidad. Este encuentro es uno de esos pequeños milagros de convivencia artística y humana que se dan cada tanto.”

La unión va dejando huellas. Una de ellas es Hermanos, un disco grabado en vivo a fines de 2013, justamente en Café Vinilo, el escenario que dos años antes los veía nacer como proyecto común. Canciones propias, de Quintero y Schissi, pero también páginas de Ramón Ayala, Jorge Fandermole, Eduardo Mateo, entre otros, configuran el repertorio que los une en la zona franca de la canción. “Al principio había como una fantasía de crear un repertorio nuevo, especialmente compuesto”, comenta Schissi. “Pero antes debíamos probar con lo que ya teníamos y así empezamos a cruzar los repertorios que cada uno traía, y grande fue la sorpresa al comprobar lo que salía, la química natural que había entre nosotros.” “Después fuimos agregando algunos temas nuevos, sobre todo de Diego (Schissi) –agrega Beeuwsaert–, pero mantuvimos el núcleo en el repertorio inicial, con la particularidad de que no es que toca un grupo y después el otro: continuamente estamos tocando los ocho y ése fue un punto de comunión importante para la dinámica del conjunto y la identidad del sonido.” “Aca Seca es un trío con marcadas características vocales y nosotros somos un quinteto instrumental”, concluye Schissi. “Esta complementación también resultó muy estimulante a la hora de juntarnos en torno de la canción, sin rótulos particulares. En mi caso pude plasmar el deseo renacido de componer canciones y eso me da la posibilidad de moverme por sobre los géneros. Creo que a cada uno de nosotros nos pasa algo parecido cuando tocamos.”

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El cruce de los dos grupos ya produjo Hermanos, un disco grabado en vivo a fines de 2013 en Café Vinilo.
Imagen: Rafael Yohai
 
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