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Jueves, 15 de mayo de 2008

CINE › BAJO ANESTESIA, DE JOBY HAROLD

Bisturí sin ningún filo

 Por Diego Brodersen

Un poquitín de vergüenza ajena provoca esta afortunadamente breve película que funcionaría mejor como unitario de una serie fantástica de TV. “¿Qué ocurriría si la anestesia te paralizara pero no perdieras la conciencia durante una operación?” podría rezar el eslogan de Bajo anestesia, retomando la idea de un giallo de los ’70, La Corta notte delle bambole di vetro. Aquí no hay ningún periodista investigando crímenes como en ese film de Aldo Lado, pero sí un joven millonario con problemas cardíacos, tan graves como para necesitar un transplante. El muchacho (un Hayden Christensen algo aletargado, valga la chanza) mantiene una relación muy cercana –por no decir edípica– con su madre, quien desconoce la relación que el joven mantiene con su secretaria.

Así barajados los naipes del destino, durante algo más de treinta minutos el film dispone los elementos para la puesta en funcionamiento del concepto central, previo casamiento a las apuradas de los tórtolos. Una vez en la mesa de operaciones y en plena posesión de su conciencia, aunque imposibilitado de moverse o pronunciar palabra, el paciente cae en la cuenta de que es víctima de un complejísimo esquema criminal para quedarse con su fortuna. Allí comienza una risible secuencia dramática en la cual la voz en off del joven comenta y reflexiona sobre lo que ocurre a su alrededor; el momento en el cual el cirujano (Terrence Howard) corta sus costillas para acceder a los órganos vitales merece citarse como punto alto de ese humor no intencional que atraviesa el film.

Luego hay ramificaciones narrativas que no conviene comentar, pero que incluyen suicidios planificados, conversaciones en el limbo, recuerdos de infancia guardados en el inconsciente e inverosimilitudes varias. De haber mostrado alguna autoconciencia, una pizca de locura, Bajo anestesia podría haberse disfrutado como un pequeño placer culpable, descerebrado pero simpático. Pero se toma muy en serio el tono de tragedia y los corolarios morales, echando anclas en el ridículo, el absurdo y la tontería.

3-BAJO ANESTESIA

Awake, Estados Unidos, 2007.

Dirección y guión: Joby Harold.

Fotografía: Russell Carpenter.

Intérpretes: Hayden Christensen, Jessica Alba, Terrence Howard, Lena Olin, Sam Robards.

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