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Sábado, 3 de noviembre de 2012

TELEVISION › OPINION

¿Y dónde está el capocómico?

 Por Hugo DiGuglielmo *

Evidentemente, hoy el humor en la TV argentina no tiene programas propios, con excepción de Peter Capusotto y sus videos. Más bien aparece integrado en otros programas, a través de imitadores, algunos contadores de chistes o humoristas invitados. El género puro fue perdiendo presencia, aunque en las últimas tres décadas hubo algunos ejemplos, aunque aislados, tales los casos de Peor es nada, con Jorge Guinzburg, y algún programa encabezado por Antonio Gasalla.

En la TV argentina se pueden definir dos etapas en relación con los programas de humor. La más lejana fue de programas “corales”, tipo La tuerca, o los programas de los uruguayos como Telecataplum o Hupumorpo, con sketches variados y múltiples intérpretes atractivos. Luego, más acá en el tiempo, tuvimos los programas que giraban alrededor de un capocómico (o dos, por ejemplo, con Olmedo y Porcel), con un libreto que explotaba sus potencialidades. En esa línea puede incluirse a Antonio Gasalla, Tato Bores, Guillermo Francella o el mismo Jorge Guinzburg de Peor es nada. Quizá sea esto lo que más extrañemos. Más allá de libros atractivos, la figura convocante era un gran personaje: ésta era la locomotora que arrastraba todo el tren y le daba una identidad al programa.

Desde el punto de vista de un programador y/o un productor, un ciclo de humor –en principio– no debería significar ni mayor riesgo ni mayor esfuerzo económico que cualquier otra ficción, reality show o un programa de entretenimientos. De hecho, más allá del cachet del actor o de los actores principales, no necesariamente debe tener grandes costos de producción. De todos modos, hoy en día, yo no me arriesgaría a un programa de humor sin contar con un capocómico que oficie de convocante y tiña el envío con su estilo personal.

Pensando el fenómeno a nivel internacional, los programas de humor –no las comedias o sitcoms– son casi siempre programas locales con figuras locales. Y no son fáciles de exportar, justamente por eso. Pero sí existen en otros lugares del mundo, aunque tampoco son muchos en cantidad. Hoy, en un momento en que la globalización lleva a una cierta uniformidad de formatos, el humor –salvo para públicos locales– no es de las producciones más exitosas.

* Ex director de programación de Canal 13 (1990-2001) y actual asesor internacional en TV (HD International Media Consulting).

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