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Sábado, 3 de mayo de 2008

TELEVISION › BATTLESTAR GALACTICA, EL ENCANTO DE UNA SERIE RECICLADA

Vida en el espacio exterior

Desde esta tarde puede verse en TCM la serie que inspiró el éxito de Space, lo cual permite cotejar a la producción actual, que va por su cuarta temporada, con el original de los años ’70 que protagonizaban Lorne Greene y Richard Hart.

 Por Roque Casciero

“Hay quienes creen que la vida aquí comenzó muy lejos, en otra parte del universo, con tribus de humanos que pueden haber sido los antecesores de los egipcios, los toltecas o los mayas. Algunos creen que quizá todavía haya hermanos del hombre peleando para sobrevivir en algún lugar más allá de los cielos.” La voz de Patrick Macnee resonaba mientras en la pantalla se veían imágenes de nebulosas y otros fenómenos espaciales, y de inmediato el espectador se encontraba con una historia diferente tanto a la que proponían la religión como los evolucionistas: la Tierra no era más que el 13º planeta habitado por los hombres, porque otras doce colonias de humanos surgidas de Kobol se habían instalado en los confines del universo. Pero algo había salido mal y los cylons, máquinas creadas por una raza de reptiles ya desaparecida, tenían a maltraer a esos hermanitos lejanos de los terrícolas.

Esa era la premisa de Galactica, astronave de combate, la serie que protagonizaban Lorne Greene (el papá cowboy de Bonanza), Richard Hatch y Dirk Benedict, y que acá se vio en blanco y negro: aunque la idea para la serie estaba en la mente del productor Glen Larson, recién pudo convencer a los ejecutivos de la cadena ABC después del éxito en cine de La guerra de las galaxias. Y aunque el programa sólo duró una temporada (’78-’79), sus seguidores lo hicieron de culto y hubo numerosos intentos para revivirlo. Finalmente, con Edward James Olmos como protagonista, Battlestar Galactica reescribió la historia con mucho más éxito que la original, porque ya va por su cuarto año y todavía gana elogios de la crítica. Ahora los fans argentinos tendrán la oportunidad de ver las dos versiones, porque desde hoy a las 13 TCM emitirá la serie original, y los sábados a las 21 (con repetición los domingos a las 14), Space pone en las pantallas la nueva versión.

El hombre que más hizo por mantener vivo el culto a la astronave Galactica fue Richard Hatch, quien interpretaba al capitán Apollo en la versión original de la serie. Quienes no sean del círculo de seguidores deben saber que éste era el hijo del comandante Adama (Greene), quien escapó con Galactica al ataque cylon que devastó las doce colonias de humanos. Como si fuera un Noé con un arca interestelar, Adama juntó a los sobrevivientes del desastre a bordo de cuanta nave pudiera trasladarlos y puso rumbo hacia ese sitio mítico llamado Tierra. Y su hijo, al mando del escuadrón azul de los cazas, deberá proteger a la flota en fuga de los ataques cylons.

Cuando la serie fue cancelada por su alto presupuesto (el piloto costó 7 millones de dólares, una locura en esa época), Hatch no se amilanó y coprodujo, codirigió y coprotagonizó The second coming, una saga que sólo duró diez capítulos. Pero el actor siguió escribiendo continuaciones posibles y participando de cuanta convención de “galactiqueros” había. Finalmente, cuando se enteró de que habría una nueva versión, se decepcionó al saber que se “reimaginaría” la historia original en lugar de continuarla, pero luego de conocer a los productores aceptó formar parte del elenco. Su nuevo papel es el de Tom Zarek, un ex terrorista devenido político, que en su primera aparición se la pasa discutiendo con el capitán Apollo, en un guiño que deleitó a los seguidores de la saga.

Battlestar Galactica, la nueva versión, fue emitida originalmente por Sci Fi Channel y hasta la aparición de Héroes era el programa con el rating histórico más alto del canal. Los cambios en el guión hicieron más compleja la trama y la evolución en los efectos especiales (por los que la serie ganó un Emmy), más atractivo el aspecto visual. El programa, en realidad, usó a la ciencia ficción para hablar sobre temas como la democracia, la clonación, el derecho a la vida, la religión y el propósito de la existencia de la humanidad. Todo muy bien condimentado con batallas contra los cylons, que en esta relectura son máquinas con inteligencia artificial que se rebelaron contra sus creadores, los hombres. Y algunos de estos aparatos son tan evolucionados que pueden hacerse pasar por humanos, lo que hace más difícil la lucha por la supervivencia. La cuarta temporada de la serie, que será la última, debió ser partida en dos debido a la huelga de guionistas y al parecer los últimos diez capítulos recién aparecerán el próximo año. Pero con las dos versiones de la serie en las pantallas argentinas, al menos hay material para entretenerse mientras se los espera.

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Galactica, astronave de combate, la original, duró sólo una temporada pero se hizo de culto.
 
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