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Viernes, 19 de agosto de 2016

VISTO Y LEIDO

Ligera de equipaje

Mama India es un abordaje original sobre un país vertiginoso, siempre al borde del abismo y la extrañeza por volver a una misma.

 Por Malena Rey

La primera novela de Soledad Urquia empieza in media res, como si hace tiempo ya estuviéramos sumergidas en la historia de su largo viaje a India, y la primera página fuera solo un portal para acceder de forma más directa a su experiencia en ese país exótico, fascinante y complejo. Empieza, decíamos, con ella ya instalada en “el pueblo de la Montaña”, otro de los protagonistas indiscutidos del libro: una tierra que nunca se menciona con su nombre, sino con la mayúscula de la Montaña, para resaltar quizás su potencia y grandeza, que atrae como hipnotizadxs a lxs viajerxs.

El camino iniciático ya comenzó mucho antes, y ella está adaptada a cierto estándar de vida que para las costumbres de Occidente puede resultar extraño. Pasa mucho tiempo descalza, quieta y silenciosa, medita varias veces al día, soporta la invasión de mosquitos o un calor abrasivo sin inmutarse y nutre su cuerpo pero más su espíritu a fuerza de lecturas y vínculos. En Mamá India este país no está visto bajo el prisma de lxs turistas que se sorprenden de la pobreza o de las vacas sagradas en las calles, sino a partir de la búsqueda de trascendencia espiritual. No quiere ser un diario de viaje minucioso ni una crónica hecha con hipótesis de observación, sino el resultado literario de una experiencia que cambia para siempre la vida de quien justamente está allí tratando de darle sentido. ¿Por qué una mujer joven, de una familia acomodada de Córdoba, necesita ir hasta la India a buscar respuestas? Hallar el sentido oculto que escapa a nuestros hábitos consumistas occidentales, o asumir profundamente que nada tiene sentido, parecen ser dos ejes sobre los que la espiritualidad gira, y que la meditación acentúa. El tercer eje tiene que ver con conocer los caminos que conducen al fin del sufrimiento. Esta suerte de trayecto es el que Soledad transita día a día durante un año, a veces con mayor facilidad y otras con algunas crisis, como la que la hace encerrarse diez días a meditar en absoluto silencio, sin poder leer, escribir ni cruzar miradas con otrxs.

Esta breve novela que se lee de un tirón tiene varios méritos: el primero es una suerte de distancia con los hechos que se narran, que permite que los leamos con una naturalidad tal que no resultan forzados sino equilibrados en el relato. Mamá India trata sobre una experiencia puntual y personal sobre cómo se transforma su protagonista, y no quiere ser otra cosa que eso. No pretende iluminar a nadie. No hay descripciones de más, ni información puesta a competir con las guías de viaje. Otro punto alto es cómo esta protagonista se relaciona con lxs otrxs, sin prejuicios; cómo su vivencia rebota en esos hombres y mujeres extranjeros que están allí para torcer sus destinos. Y el contrapunto a esa otredad son sus relaciones familiares y afectivas de la Argentina, ajenas a su peregrinaje, como el episodio en el que su madre la visita en el pueblo de la Montaña, o en las cartas que le escribe y no le envía a un interlocutor que comparte con ella a la distancia una devoción similar.

No hace falta, para disfrutar de este libro, saber qué es un sadhu, qué se hace en un ashram o qué sabor tiene el té chai. Aquí está el peregrinaje de una mujer sola en una tierra profunda, extensa y desconocida. Una mujer despojada que se busca a sí misma a cada momento aunque para eso deba hacerse más y más preguntas en silencio. Mamá India, sin falsas pretensiones, viene a engrosar la lista de libros que abordan ese país desde una perspectiva literaria, como Vislumbres de la India de Octavio Paz, El olor de la India de Pasolini, o el más reciente Coronada de moscas, de la mexicana Margo Glantz. Una narración sencilla y profunda, un viaje iniciático que demuestra que los caminos pueden ser tantos como personas hay en el planeta.

SOLEDAD URQUIA
Mamá India
(Tenemos las máquinas) 112 páginas
Disponible en edición impresa y en e-book
tenemoslasmaquinas.com.ar

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