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Viernes, 2 de mayo de 2008

EL MEGáFONO

Ruleta rusa

La Comisión de Salud de los trabajadores y trabajadoras del Casino realizó una encuesta en la que se reveló que debido a las malas condiciones laborales sufridas en los salones de juego, una de cada seis trabajadoras embarazadas sufre abortos espontáneos, sólo el 73 por ciento de ellas pudieron dar a luz sin problemas, de los cuales un 27 por ciento fueron prematuros. Según la encuesta, el 47 por ciento de las trabajadoras embarazadas sufrió pérdidas, el 15 por ciento hematomas placentarios, el 25 por ciento complicaciones y el 20 por ciento abortos. “O sea que unas 27 mujeres de las 130 encuestadas sufrieron la pérdida de sus futuros hijos”, denunciaron a través de un comunicado de la Agrupación 901.

La encuesta realizada a más de 1100 empleados y empleadas de todos los sectores, revela que la edad promedio dentro del Casino de Buenos Aires es de 26 años. Entre los factores de riesgo que producen malas condiciones de trabajo que perjudica la salud física y mental se encuentran los turnos rotativos, el humo del cigarrillo, el ruido, la escasa iluminación y las variaciones de temperatura. Además de los daños causados a las trabajadoras embarazadas, el resto del plantel sufre de problemas traumatológicos, tendinitis crónicas, lumbalgias, dolor de espalda, cuello y pies. Los trabajadores y trabajadoras denuncian que el Casino nunca hizo inversiones para mejorar las condiciones laborales por lo que exigen la reducción de la jornada laboral, la eliminación de los factores de riesgo dentro de los lugares de trabajo y mayores tiempos de descanso.

El conflicto de los trabajadores y trabajadoras con la empresa Casino Puerto Madero comenzó en enero de 2006 cuando llevaron adelante una primera huelga en contra del despido de un grupo de trabajadores que había decidido organizarse en forma autónoma para pelear por sus reivindicaciones. Una vez lograda la reincorporación, se presenta un petitorio para mejorar las condiciones laborales dentro de las salas de juego y se lleva a cabo un segundo paro. En medio de las negociaciones, la empresa despide a 150 trabajadores y trabajadoras y se desata una escalada de represión durante este verano por parte de matones del sindicato de Juegos de Azar que los esperaron dentro del Casino, la Gendarmería en la calle y la Policía Federal en el campamento que habían organizado en Plaza de Mayo.

Hoy el clima dentro del casino es irrespirable y no sólo debido al humo. “Mientras más personas conozcan lo que padecemos ahí adentro, cuando se sepa que está muy lejos de ser un trabajo ‘liviano’, más cerca estaremos de no perder a nuestros hijos, tendremos menos posibilidades de quedar lisiados de por vida”, denunciaron.

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