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Viernes, 19 de agosto de 2005

CONSEJITOS DE MARU BON BON

Sobre el encanto de la puesta en escena

Comencemos esta vez con un poco de recato. Al menos obviemos los signos de admiración, las exclamaciones efusivas, los holas y los holis a que os tengo acostumbradas/dos. Silencio, que esta vez hablarán cuando yo y sólo yo se los permita, claro que previamente deberán pedir permiso y besar el suelo que pisan mis graciosos pies. ¡Era un chiste, adorables criaturas de dios/diosa! ¿Cómo creen que podría dejar de lado mi ánimo de jolgorio justo en el día en que me toca estar entre vuestras manos? ¡Ay, qué corto es el camino y cuántos pasos nos faltan imprimir sobre la huella! Cuestión que, amiguete/ta/s lo que les propongo no es sufrir sino disfrutar de las amplias posibilidades que otorga el disfraz sea éste cual sea.

Sobre el uso de la máscara y su influencia en el espíritu: máscara o vestido, qué más da, lo cierto es que una/o se calza los tacos y ya cree que puede dominar el mundo. Pruebe, póngase una faja, por ejemplo, y disfrute del inmenso placer de tener una cintura de avispa aunque el metro no le alcance para rodear la suya. ¿Y los trajes de goma? ¿Y el cuero? ¿Y las plumas? ¡Ah!, ¡las plumas!, ¡esas sí que rinden! Haga la prueba, sea otro/tra y que después le echen la culpa a Río.

Sobre la ventaja de crear la ficción de que UD. está a disposición: linda manera de entregar el muñeco/ca sin que se dañe la pose diaria de ser siempre la/el/lo que decide. ¡Basta de agotadoras maratones de yoes puestos al servicio de la nada misma! Deje esa personalidad arrolladora en el placard y déjese arrollar que la pasividad tiene sus ventajas. Al menos esta vez no será responsable ni de éxitos ni de fracasos.

Sobre la necesidad de alcanzar un mutuo acuerdo: porque está bien, uno/a/s abre la posibilidad, se tiende cual gacela/cervatillo, deja que le amasen el pompis pero tampoco es cuestión que avasallen su integridad sólo porque abrió la puerta para ir a jugar... Preste atención, sepa escuchar incluso lo que no se dice y consiga hacerse entender aun con la mordaza puesta. Un mundo de sensaciones le podrá cantar Sandro eternamente (si compra el disco adecuado).

Sobre el dolor como fuente de inspiración: no ponga esa cara, amiguete/ta, no frunza el entrecejo que no hay mal que por bien no venga ni gusto que no tenga un cultor/ra. ¿Qué es el orgasmo si no un alivio? ¿Qué se siente cuando el dolor se acaba?, ¿eh? Moderado, intenso, débil, un chas chas en la colita estimula la circulación y afila los reflejos. Ud. puede ir más allá, no deje de hacerlo (eso sí, pongo los puntos sobre las íes desde el principio, que para escapistas ya murió Houdini).

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Dolores consensuados, amores consumados: fórmula ensayada por demás aunque con pocos estrenos decentes. Siga participando.
 
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