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Lunes, 29 de marzo de 2004

FúTBOL

Libro de quejas

 Por Juan José Panno

Prologo Uno –conviene admitirlo cuanto antes– es protestón y quejoso, por naturaleza, pero lo cierto es que la actualidad del fútbol argentino suele ofrecer mucho material para el reclamo, así que lo único que se va a hacer en este espacio es aprovechar las circunstancias para ejercer el legítimo derecho al pataleo.
Capitulo 1 Es cierto que el Loco Bielsa convocó a Riquelme, Aimar, D’Alessandro, Saviola y Tevez y, visto desde ese lugar, uno se queja de lleno, pero uno sabe que es muy probable que no van a jugar más que dos de ellos, o a lo sumo tres, en algún momento del partido. Bielsa dice que a Riquelme no lo pone de cinco porque el puesto limita su capacidad ofensiva y seguramente tiene razón, aunque deberá convenirse que mucho más se limita su capacidad ofensiva si se está sentado en el banco. ¿No puede jugar de cinco? Que lo ponga de ocho, de ocho y medio, de nueve, de diez bis, al lado de Aimar; de la mitad de la cancha en adelante, pero que lo ponga.
Capitulo 2 Claro que también puede ocurrir que a Bielsa se le ocurra juntar a todos los exquisitos y no golee ni gane nada, en cuyo caso empezarán a llover críticas y se va a decir que no sabe armar un equipo equilibrado. Entre los más cuestionadores de Bielsa están los periodistas que no aceptan que no les dé notas exclusivas o no acepte sugerencias y ni siquiera se digne a sentarse a escuchar lo que piensan. En un sentido tiene razón Bielsa: haga lo que haga, alguno va a tirar la bronca, así que el tipo hace la suya y a otra cosa.
Capitulo 3 Bronca contra la FIFA, que avisó tarde de la suspensión de Samuel, cuando ya estaba a punto de salir de viaje hacia Buenos Aires, lo cual obliga a que en la Selección Argentina tenga que jugar una especie de ignoto dinamarqués, Gabriel Heinze, que jugó en la Primera de Newell’s casi tan pocos partidos como Bielsa.
Capitulo 4 Quede asentada la queja contra los dirigentes de Boca que pretenden darles sólo una bandeja de la Bombonera a los hinchas de Talleres. El argumento de que queden afuera los socios de Boca no es suficiente. En todo caso, que Boca no inscriba más socios de los que permite la capacidad del estadio. Y que no les dé mil y pico de entradas a la barra brava. Y que entiendan que también se combate la violencia con actitudes amplias y abiertas. El derecho a lo propiedad privada no puede estar por encima del interés común de la seguridad en las canchas. Si Talleres garantiza que puede vender más de 10 mil entradas –seguramente lo puede hacer–, Boca deberá rever su posición. Si Boca le da una bandeja a Talleres, lo más probable es que los cordobeses tomen represalia la próxima vez que jueguen en Córdoba, castigando al hincha de Boca de esa provincia. ¿O es que acaso los directivos boquenses califican y categorizan a los seguidores de Boca según el lugar de residencia?
Capitulo 5 Queja grande contra el técnico de Estudiantes de La Plata, Carlos Bilardo, que continúa enfermo de importancia y sigue utilizando cualquier recurso para ponerse en el centro de la escena y defender desde ahí los mezquinos intereses del triunfo a cualquier precio. El viernes, en La Plata, hizo desaparecer a los alcanzapelotas para demorar el partido que Estudiantes le iba a ganando a San Lorenzo y después inventó un ridículo reclamo contra las personas que ocupaban el banco del rival con el mismo objetivo. No conforme con la absurda situación que había planteado en el Monumental con el asunto del gatorei, ahora salió con esto. Dijo el entrenador de San Lorenzo, Néstor Gorosito: “De Bilardo no hablo, sólo hablo de fútbol”, y uno tiene la tentación de darle la razón pero no puede, porque en ese caso, para ser coherentes, habría que borrar todo este capítulo.
Capitulo 6 Hay quien dice que Tevez volvió al gol porque arregló su contrato y lo acusa de que todo este tiempo estuvo jugando a media máquina. Lo dicen algunos tipos insospechados de cualquier relación con el presidente o la dirigencia de Boca. Hay gente que no cree en nadie y sospecha de todo, por las dudas, lamentablemente.
Capitulo 7 ¿Por qué en el fútbol no se recurre a las estadísticas sintetizadoras como en el básquetbol? En la página de Internet de La Nación, por ejemplo, anuncian el resultado de San Antonio Spurs y cuando uno cliquea, llega a un cuadro estadístico de Emanuel Ginóbili que dice cosas como éstas: 3 de 7 en dobles, 2 de 4 en triples, 4 de 6 en libres, 4 asistencias, 3 rebotes, 2 pelotas perdidas, 3 robos y 19 minutos de juego. A partir de eso uno debe inferir cómo jugó Ginóbili. No dice nada del equipo, ni hay aclaración sobre las circunstancias del juego. Por ahí el tipo le dio 20 pases servidos al grandote Duncan y las erró todas, y ninguno de esos pases cuenta como asistencia. No es exacta la ciencia de las planillas en el básquetbol, pero ayuda a entender rápidamente qué pasó. Si en el fútbol se aplicara el método, se evitaría mucho palabrerío. Aquí van algunos ejemplos de los datos que podrían obtenerse:
Salas 4 de 7 en partidos jugados sin lesionarse.
Cascini 3 de 8 en jugadas que cierra prepoteando al árbitro o a un rival.
Chilavert 3 de 4 en rodadas sin destino en pelotas bajas.
Sequeira 7 de 7 en partidos que dirige bastante mal.
Barros Schelotto 1 de 5 en caídas producidas por foul y no por simulación.
Racing 98 de 99 desilusiones seguidas de una ilusión. Y así sucesivamente.
Epilogo Quedan pendientes quejas contra algunos absurdos festejos de goles que dejan de lado al compañero que dio el pase; contra los que se enojan cuando se informa que a Arsenal hace 53 partidos que no le echan a ningún jugador; contra los entrenadores que mandan a pegar sistemáticamente bajo el escudo de la “falta táctica”; contra los que inventan crisis después del resultado de un partido adverso y contra los que dicen que está todo bien y nunca se quejan de nada.

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