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Lunes, 5 de mayo de 2008

FúTBOL › RACING PERDIó SOBRE LA HORA EN ROSARIO

¿No tiene solución?

Era el partido que no tenía que perder: lo ganaba, se lo dio vuelta Central, empató Sava a tres minutos del final y el Kily González lo enterró con un centro en un ángulo.

 Por Alejo Diz

Desde Rosario

El tiempo ha probado que la crisis de Racing es numérica, que nació en la tesorería de insólitas dirigencias y que, por carácter transitivo, se trasladó el promedio del primer equipo, donde anda penando en zona de Promoción. Tan mal anda de números que ni siquiera le alcanza con sacar tres goles de diferencia (como ante Lanús) para ganar un partido, por lo cual poco podía hacer con un estrecho uno a cero, como el que dispuso ayer en el Gigante de Arroyito, y del cual no pudo sacar usufructo a pesar de que su arquero atajó un penal. En los últimos 15 minutos del partido Central le marcó tres goles, escala goleadora que los dirigidos por Juan Manuel Llop pagaron con una derrota que los deja en las puertas de tener que revalidar su lugar en la categoría ante un conjunto de la B.

Racing anda muy mal de fútbol. Pero peor que su juego son sus números. Dicen que ganó un solo partido en el Clausura y que su promedio califica con la Promoción. También sufre por las edades de algunos de sus jugadores, como Facundo Sava (33 años) y José Chatruc (31), quienes, al menos ayer, parecieron acusar el avance de la biología sobre sus piernas, o bien por los jóvenes años de Matías Martínez (20) y Matías Sánchez (20), que en materia de descenso aún nada conocen.

Así, con lo poco tiene y como puede, Llop trajo a Rosario un equipo que intentó ser prolijo en lo táctico al tiempo que les prendía velas a los pies de Moralez. Temerosos ambos por la derrota, Racing logró sacar ventaja siendo un poco más insistente para jugar en campo rival, objetivo que saldó a pesar de que Bastía jugaba de poste (no es nueve, es volante central) y Sava llegaba siempre tarde a la pelota. Fue suficiente con que Navarro le desviara un penal de Vizcarra (infracción a Arzuaga) y luego Moralez lanzara, en un tiro de esquina, la pelota al área chica para que Raldes, con intención de evitar el cabezazo de Avalos, venciera su propio arco.

El entretiempo parecía jugar a favor de Racing, que había exprimido las urgencias de Central con un gol sobre el cierre del primer acto. Entonces Llop, que debió prescindir de Gonzalo García a los pocos minutos por lesión, se ocupó por recomponer lo mal hecho y metió al electrizante Zuculini a marcar todo lo que dejaba pasar Bastía. Y como Central seguía sin inquietar, todo se encaminaba a un cierre redondo.

Sin embargo, hace años que a Racing las cuentas no le cierran, más aún si el equipo vuelve a sufrir tres goles, y mucho peor si los mismos se amontonan en los últimos 15 minutos de juego. Empató de cabeza Vizcarra, con cierta complicidad de Navarro; aumentó Damián Díaz con un derechazo de novela; más sorprendente aún fue ver a Sava cabeceando una pelota para señalar el empate a segundos del final.

En tiempos donde las penas no son ajenas, un empate no parecía mal balance. Esa conclusión sacaba Llop desde el banco, cuando Cristian González devolvió a Racing a su realidad: gol insólito con centro al segundo palo que se coló por detrás de Navarro. Y con Boca e Independiente pronto en el fixture, en Racing las cuentas empiezan a empujarlo.


Estadio: Central.

Arbitro: Héctor Baldassi.

Goles: 43m Avalos (R); 76m, Vizcarra (C); 83m, D. Díaz (C); 87m, Sava (R); 90m, C. González (C).

Cambios: 6m, Shaffer (5) por G. García (R); 46m, Zuculini (5) por Bastía (R) y Messera (4) por Paglialunga (C).

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Cristian González saca el zapatazo. Con uno así ganó Central.
Imagen: Alberto Gentilcore
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