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Lunes, 24 de noviembre de 2014

CONTRATAPA › A LOS 33 AñOS, ROGER FEDERER LE DIO A SUIZA SU PRIMERA DAVIS

La Copa que faltaba

 Por Sebastián Fest

Desde Lille

Roger Federer creció un poco más aún en la categoría de gigantes de la historia del tenis al derrotar al francés Richard Gasquet para darle la primera Copa Davis de su historia a Suiza. Número dos del mundo, Federer se impuso 6-4, 6-2, 6-2 al 26º del ranking mundial para conquistar el punto que faltaba y sellar un 3-1 que fue definitivo, ya que no se jugó el quinto punto entre Gael Monfils y Stanislas Wawrinka. “Es una de las mejores sensaciones de mi carrera”, dijo Federer tras convertir a Suiza en el decimocuarto país en inscribir su nombre como campeón de la Copa Davis, el máximo torneo por naciones en el tenis, cuya primera edición se disputó en 1900.

Wawrinka, número 4 del mundo y segunda raqueta suiza, fue fundamental en la final disputada en Lille, ya que el viernes, ante una cifra record de 27.432 espectadores, ganó sobre Jo-Wilfried Tsonga un primer punto clave en la serie. Ese record para partidos de tenis oficiales creció a 27.448. Disminuido por la lesión en la espalda que sufrió días antes en las semifinales del Masters de Londres, Federer pudo hacer muy poco en el segundo punto ante Monfils, pero subió claramente su nivel el sábado como eficiente acompañante de un brillante Wawrinka en el éxito en dobles sobre Gasquet y Julien Benneteau.

El partido de ayer se abrió con un bello concierto de reveses a una mano y un Gasquet aparentemente decidido a dar la sorpresa. Sólo una apariencia, porque una derecha paralela para sorprender a Gasquet, que lo tenía dominado, le permitió a Federer quebrar para adelantarse 2-1. No era sencillo el desafío para Gasquet, que entró a último momento debido a una lesión de brazo de Tsonga. Al fin y al cabo, Federer lo había derrotado en 12 de sus 14 enfrentamientos previos.

“Si no hubiera algo, habría estado ahí”, dijo instantes antes del partido un Tsonga visiblemente triste. Es la segunda vez que una final de la Davis se le atraganta al francés, fuera del equipo por lesión en la derrota 3-2 de 2010 ante Serbia en Belgrado.

El guión entre Gasquet y Federer no fue diferente al de tantos partidos previos. El francés jugó grandes puntos, en tanto que Federer hizo un gran partido: de su lesión de espalda, ni rastro. Al fin y al cabo, los dos son dueños de golpes de excepción, los dos son capaces de jugar y ganar puntos soñados. Con una perspectiva mayor, en cambio, estaba claro que el tenis del francés era tan bello como en general inofensivo. El de Federer, en cambio, es tan bello como mortal.

“Me fue muy difícil ponerlo en problemas, estamos todos decepcionados, me habría gustado hacer más por el equipo”, diría luego Gasquet, que seguiría maravillando de tanto en tanto con su revés, salvando break points y apretando el puño, buscando convencerse de que su tenis tiene ese “plus” que en realidad le falta: dientes apretados, lucha, mente, corazón.

Todo eso sí lo tiene Federer, quien a los 33 años parece no querer retirarse nunca. Dueño de 17 títulos de Grand Slam, ahora ya tiene también la mítica ponchera de plata que Dwight Davis convirtió 114 años atrás, en Boston, en un objeto mítico.

Federer inscribió su nombre y el de Suiza con un drop de revés que clausuró el desigual encuentro y dio vía libre a una celebración con fuegos artificiales en el estadio cerrado y al consumo de una importante cantidad de botellas de champagne en el vestuario para que los suizos desembocaran borrachos en la rueda de prensa.

Tras el descanso y la pretemporada, Federer buscará sumar en 2015 un decimoctavo título de Grand Slam que agigante su figura en la historia. Luego llegará 2016, el año de los Juegos Olímpicos de Río, su última oportunidad de sumar al oro en dobles que ya tiene en singles desde 2008.

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Imagen: AFP
 
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