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Lunes, 16 de junio de 2014

BASQUETBOL

Ya es leyenda

Emanuel Ginóbili volvió a consagrarse campeón de la NBA, a los 36 años. Es su cuarto título y el primero desde 2007. De paso es el tercer mejor triplero de los playoffs de la historia de la liga.

Emanuel Ginóbili, uno de los deportistas argentinos fundamentales de la historia, consiguió su cuarto título NBA al guiar a San Antonio Spurs a la victoria sobre Miami Heat, por 104 a 87, en el quinto encuentro de la final entre ambos conjuntos. De esta manera, la franquicia texana selló la serie con un contudente 4-1 y se cobró revancha de la definición perdida ante el mismo adversario en 2013 (3-4), después de haber estado muy cerca de conquistar el cetro. San Antonio Spurs obtuvo así su quinto anillo en el historial: 1999, 2003, 2005, 2007 y 2014 (ver aparte).

Ginóbili no fue la mejor figura pero descolló en muy buen nivel aportando 19 puntos (3-5 en dobles, 3-6 en triples, 4-5 en libres), 4 rebotes y 4 asistencias en los 28 minutos que permaneció en la cancha. El máximo anotador en el quinteto dirigido por Gregg Popovich fue el alero Kawhi Leonard, quien antes de salir con 6 infracciones personales dejó su estirpe, con 22 tantos, 10 rebotes y 2 pases gol, para ser elegido el Jugador Más Valioso (MVP) de la final. En los Heat se destacó casi en soledad el astro LeBron James, quien acumuló 31 unidades (17 en el primer cuarto) y capturó 10 rebotes.

En el comienzo, el técnico de Miami, Erik Spoelstra, realizó una modificación táctica: Ray Allen por Mario Chalmers, dejando en el armado del equipo a su megaestrella, LeBron James. El arranque favoreció completamente a los Heat, que se mostraron sólidos en defensa y pudieron correr: con 6 de James y otros 2 de Wade, el bicampeón se alejó 8-0, a los 3m30s.

Ginóbili ingresó rápido a pedido del DT Gregg Popovich para intentar hallar las variantes que faltaban. Y el zurdo escolta se encendió para encestar 6 puntos seguidos (incluida una bomba desde afuera) y así la franquicia texana descontó una desventaja máxima de 16 (6-22), para quedar a 10 (12-22).

El bahiense contagió a sus compañeros, que se hicieron fuertes en defensa. Entonces, dos tiros desde lejana de dimensión (uno de Leonard y otro del australiano Patrick Mills) le permitieron a Spurs quedar cuatro por debajo (18-22). Sin embargo, LeBron volvió a recobrar protagonismo y terminó los primeros 10 minutos “en llamas” (17 puntos, 6 rebotes) para permitirle a Miami irse arriba 29-22.

En el segundo capítulo, los Spurs cambiaron la cara. Sustentados en el tándem Leonard (8)-Ginóbili (8), más la contribución de un eterno Tim Duncan (5), el equipo local metió un parcial 14-0 y se puso arriba 39-35. El bicampeón perdió consistencia en ofensiva (apenas anotó 6 puntos en algo más de 9 m) y San Antonio terminó con ventaja tanto en el trámite como en el marcador: 47-40, para el primer tiempo.

En el tercer cuarto, San Antonio destrozó con un arma quirúrgica: los tiros a distancia del base reserva Patrick Mills. El australiano sumó 5-8 en triples (17 puntos) y fue el principal responsable de que la ofensiva de Spurs estuviera endemoniada. Ginóbili y Leonard siguieron incrementando y aportando en diferentes ítem y así la franquicia texana sacó una máxima de 22 (75-53), que se redujo a 19 (77-58), al cierre del penúltimo segmento.

En el comienzo del último período, Miami acortó a 14 (65-79), con una volcada de James, pero, enseguida, San Antonio recuperó el control con sendas conversiones de Tim Duncan y Tony Parker y disipó las dudas (83-65). El francés Parker (12 tantos) restableció su nivel en este tramo final y así la franquicia texana se encaminó hacia un triunfo tan justo como merecido, que le dio la corona perdida ante el mismo adversario, un año atrás.

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Imagen: Fotos AFP
 
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