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Lunes, 7 de octubre de 2002

ARGENTINA LE GANO A ITALIA, EL TRICAMPEON, Y JUGARA CON FRANCIA, Y NO CON BRASIL, EN CUARTOS

Mató dos pájaros de un tiro

Una resonante victoria contra Italia consiguió la Selección Argentina, que se adjudicó invicta el Grupo G de los octavos de final del Mundial de vóleibol y provocó el delirio de las 10 mil personas que nuevamente llenaron el Luna Park. Ya clasificado para los cuartos de final, el cuadro dirigido por
Getzelevich jugó liberado, en un nivel superlativo ante los tricampeones del mundo y se impuso por 3 a 1 con parciales de 25-17, 24-26, 25-22 y 25-20.
El próximo rival será Francia, el miércoles en Buenos Aires. Los otros partidos de cuartos son éstos: Italia-Brasil, Rusia-Grecia y Portugal-Yugoslavia.

 Por Adrián De Benedictis

La ronda se formó en el centro de la cancha. Los jugadores argentinos se abrazaron para acompañar la música de fondo: “...quisiera que esto dure para siempre...”. Y algo semejante sucede con la Selección Argentina de vóleibol, que está haciendo durar una ilusión que no quiere tener límites. Ni siquiera el último tricampeón mundial, Italia, pudo detener el avance de un plantel que busca la gloria. El 3-1 final significó desplegar toda la alegría en forma de lágrima, entre un equipo que otra vez hizo estallar un estadio colmado. La exhibición de Argentina en la cancha continúa en la curva ascendente, y ese contagio se traslada a un público que pretende repetir lo hecho dos décadas atrás.
La victoria de ayer fue decisiva para adjudicarse el Grupo G, pero sobre todo para evitar el cruce con los brasileños, que esperarán a los italianos en Córdoba. Ahora, Argentina deberá medirse con Francia, pasado mañana, con el envión anímico que le da su invicto en este campeonato.
Al igual que en la noche del sábado, Jerónimo Bidegain comenzó a imponer su presencia en el inicio del partido marcando tres puntos: dos de bloqueo y uno de ataque. Así, Argentina se puso al frente por 5-1. La presión desde el saque volvió a ser un arma importante. Otra de las claves de ese comienzo fue el armado. Mientras Weber acertaba en la distribución, Vermiglio no tenía la precisión habitual en Italia. En consecuencia, el técnico Anastasi decidió el ingreso del experimentado De Giorgi (41 años), con el marcador 14-8 para los locales. Los problemas para Italia continuaron con los errores del opuesto Fei, que después de tirar varias pelotas afuera le dejó su lugar a Sartoretti. Igualmente, Argentina no dejó que su rival pudiera reaccionar, y con la buena recepción de Meana y Bidegain, más las apariciones en ataque de Milinkovic, el equipo no tuvo problemas en ganar el parcial por 25-17.
La diferencia anterior ya no se notaba en el segundo set, y así la paridad se mantuvo en ese comienzo. Los italianos se apoyaron en el zurdo Sartoretti, mientras Argentina buscaba permanentemente a Milinkovic para que resuelva los contraataques, aunque sin mucha regularidad. Así, los europeos se pusieron al frente por 10-7, y el Seleccionado buscó respuestas con los ingresos de Porporatto y Darraidou, nada menos que por Conte y Milinkovic, respectivamente. Esas variantes sirvieron para que el equipo local se acerque a sólo dos puntos (15-13).
A partir de ahí, el espíritu de lucha del equipo fue fundamental para no dar por perdida ninguna pelota. Darraidou cumplió bien su función hasta que volvió Milinkovic con el resultado 20-17 para los europeos. Pero a pesar de que Argentina igualó el set en 23, los italianos fueron más precisos en la definición e igualaron el partido al ganar por 26-24.
Para el tercer set, Argentina ya no contaba con Conte, y entonces entre Elgueta y Milinkovic tomaron mayor protagonismo aún en ofensiva. Del otro lado, crecía el rendimiento de Andrea Giani, que había reemplazado al búlgaro nacionalizado Hristo Zlatanov. Ninguno de los dos podía sacar diferencias, y el segundo tiempo técnico encontró a Argentina arriba por un punto (16-15). En ese momento, el técnico Getzelevich hizo ingresar a Ferraro en lugar de Weber, y el jugador de Rojas Scholem estuvo acertado en el armado del juego. Una vez más, Milinkovic se destacó en ese final sumando con el saque y con ataques de zaguero con gran potencia, para que el equipo se pusiera 24-19. Y por supuesto, el último punto lo convirtió él para cerrar el parcial por 25-22.
El equipo argentino arrancó el cuarto set bajo la conducción de Ferraro desde el inicio, mientras Italia volvió a recurrir a Vermiglio en lugar de De Giorgi. Otro que dejó su lugar en Argentina fue Bidegain, para que Gastón Giani mejorara la recepción. Elgueta presionó con sus saques de potencia y el equipo se puso adelante por 12-8. Y como Giani también tuvo efectividad en ataque, los locales llegaron al segundo descanso con un 16-11 a favor. Mientras la definición se acercaba, el público, ya de pie, no dejó de alentar al ritmo de “...es un sentimiento, no puedo parar...”.Ferraro y Milinkovic se entendían a la perfección, y el 25-20 llegó por decantación.
La euforia continúa, y el corazón del país ahora parece latir en el mítico Luna Park.

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el equipo argentino festeja el triunfo reunido en el centro de la cancha. la alegría fue desbordante.
 
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