libros

Domingo, 23 de agosto de 2009

La Tribu

Relato tribal de toques futuristas, la breve novela de Carlos Ríos brilla
por la creación de un pequeño universo caótico.

 Por Ezequiel Acuña

Manigua
Carlos Ríos
Entropía
64 páginas

Manigua es una muy buena demostración de lo que la poesía puede hacer por la narración en prosa. O mejor aún: revela lo inútil de establecer en ciertos casos una separación entre una y otra cuando todo se trata, en definitiva, de métodos y formas de modelar el lenguaje para hacer aparecer mundos exteriores e interiores. La novela de Carlos Ríos es sumamente corta, un libro fragmentado –y fragmentario, como la memoria–, dispuesto para releer por secciones y quedarse atrapado tal vez en un solo capítulo. Porque es un libro corto pero bastante espeso, como si estuviera compuesto por varias capas sedimentadas en donde distintos lenguajes se van apilando y mezclando, formando un barro común, marrón como la tapa del libro. En la historia que se cuenta no parece haber un único estilo, Manigua se define más bien por lo caótico. Y si hay una forma de caracterizarlo es como un libro raro, de una belleza concentrada e inusual.

Muthahi, hijo primogénito, es destinado a ser el jefe del clan y por lo tanto recibe de su padre un nuevo nombre que marca su destino. Pasará a llamarse Apolon y, como en un rito iniciático, deberá viajar en busca de una vaca para sacrificar el día del nacimiento de su enésimo hermano o morir de sed atado a un palo en el desierto como castigo por haber fracasado. Con tono de mito africano pero al mismo tiempo como historia presente, la travesía es narrada por Apolon, años más tarde, a su hermano que agoniza en un hospital. Manigua (novela swahili) surge del encuentro de esas dos formas de narrar tan dispares: la leyenda tribal de origen desconocido que suele remontarse a años inmemoriales y el relato vívido contado por su protagonista.

Pero parece haber mucho más que sólo dos formas conjugadas, como si se revelaran en simultáneo aquellas experiencias del hombre que tienden a separarse en estratos históricos. En esas pocas páginas conviven los mitos, las guerras, las tecnologías del nuevo milenio, las ciudades y los clanes arcaicos, como una declaración de que el presente es todas las formas y variantes del pasado al mismo tiempo.

“El debate que subyace a las discusiones banales en la televisión es si los clanes van a declarar como legal el consumo de carne humana. Es una promesa que lleva meses sin ser atendida. Se habla de despenalización del aborto o de las drogas, pero lo que todo el mundo se pregunta es cuándo los gobiernos desregularán la antropofagia.”

El mundo que construye Carlos Ríos en su novela es cambiante, movedizo –la palabra “manigua” se refiere, precisamente, a algo confuso, pantanoso, de difícil acceso–. Nunca queda claro dónde hay civilización y dónde no. Los espacios y los personajes mutan, y las ciudades se vuelven casas de cartón o simplemente desaparecen sin una regla que marque las progresiones. En ese sentido Manigua establece un parentesco con textos como El uruguayo, de Copi, aunque su atmósfera sea ciertamente menos luminosa y más agobiante, degradada. Si el viaje del héroe en su vertiente clásica es el relato del cambio del mundo interior, en este caso todo cambia también en el exterior, reconfigurándose, desapareciendo y apareciendo con la misma rapidez con la que se pasan las páginas. Hay, sin embargo, algunas constantes. Una, sobre todo: el mandato paterno y la promesa de muerte frente al fracaso. En el mundo caótico y por momentos perverso que traza Manigua, el peligro es una certeza, como la muerte próxima del hermano o el encuentro siempre posible con el clan enemigo que atemoriza a Apolon.

Manigua es, como su historia, de una belleza inestable, un pequeño caos finamente controlado que casi a punto de desbordarse nos amenaza con su tono arcaico: “Cuando se apagaron los gritos de los que quedaron atrapados, todavía se escuchaban bajo el barro los timbres de sus celulares”.

Compartir: 

Twitter
 

 
RADAR LIBROS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2018 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.