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Sábado, 30 de julio de 2011

Desde Colombia

Basado en Bogotá, el colectivo Dosuno Design da muestras de nuevas generaciones de diseñadores que comienzan a construir su propia identidad.

 Por Luján Cambariere

Tal vez por estar más cerca, o por haber sido formados por profesionales de esos países, las referencias a la hora de diseñar de muchos profesionales colombianos estaban en el Norte. Sobre todo al visitar tiendas o ferias se nota mucha influencia norteamericana. Las nuevas generaciones van mudando y no sólo comienzan a ver tesoros en lo propio, como la exquisita artesanía colombiana, sino a elegir caminos con lo que tienen al alcance.

Tal el caso del novel team formado por tres jóvenes diseñadores industriales colombianos –Pablo Fog, Santiago Restrepo y Nicolás Lizarralde– y un israelita, que según ellos ya es un colombiano más, Assaf Wexler, fundadores de Dosuno Design.

Un estudio que, entre otros, se destaca por el desarrollo del producto y mobiliario con tubos apodado “Grifo abierto”, que hasta tiene su propio manifiesto y que resume Fog desde Bogotá.

–En la web dicen que basan sus diseños en la “biología”. ¿Cómo es eso?

–Los diseños en sí no son necesariamente basados en la naturaleza, pero sí nuestra metodología de trabajo. Consideramos que la naturaleza como entorno y fuerza vital es el principal creador de formas y sistemas, por lo cual escogimos basar nuestra metodología de diseño en una analogía al proceso natural de selección. Todo se inicia con la definición de un ADN (palabras claves del brief), éstos se derivan de un análisis de FCRT (Función, Contexto, Recursos y Tiempo). Luego de este análisis y la definición del ADN del proyecto (la etapa embrionaria), hacemos seguimiento del crecimiento y desarrollo del proyecto, incitando mutaciones, variaciones y una metodología de selección natural que garantiza los mejores resultados de diseño posibles dentro de los requerimientos.

–¿Cuál fue el primer desarrollo del grupo?

–El primer producto oficial del estudio, desarrollado en su totalidad en Colombia, fue la lámpara Akavish. Un ready made realizado en base a extractores de rodamientos industriales con apliques estándar de iluminación. Los acabados son dados a través de la aplicación de pintura electrostática. Luego nos dedicamos a la realización de múltiples encargos de diseño para clientes, para entrar en el primer proyecto de desarrollo de producto integral y multidisciplinar: el proyecto Open Tap o “Grifo abierto”.

–¿Qué material emplean para el proyecto “Grifo abierto”?

–La silla ST03 es fabricada a partir de tubos de acero galvanizado de 1/2 pulgada con diferentes uniones estandarizadas del mismo material. Como material complementario utilizamos el caucho para acabados de manufactura textil, que es un elemento de muy fácil consecución y bajo costo en Colombia. Uno de los planteamientos de diseño para este proyecto fue la reducción, así que en este caso buscamos la menor cantidad de materiales y procesos. Para los acabados en las piezas presentadas se utiliza también la aplicación de pintura electrostática.

–¿Cómo es diseñar y producir en Colombia?

–La disciplina del diseño en Colombia no está muy determinada y no tiene un gran alcance en desarrollo, ni tamaño de mercado (a comparación de países europeos y de Norteamérica). Esto trae tanto beneficios como desventajas. Por un lado, el mercado pareciera permitir cualquier tipo de innovación; sin embargo, debido a la falta de la cultura de diseño es difícil lograr una amplia aceptación, ya que muchas personas no tienen claro el valor del diseño, más allá de la estética de los productos y la moda. Por otro lado, dentro de Colombia, Bogotá es especialmente una ciudad que presenta unas posibilidades de producción excelentes. Debido a un fenómeno conocido como “constelaciones comerciales”, donde se juntan muchos proveedores de un mismo producto o servicio en una sola área de la ciudad, es posible lograr prototipos complejos sin salir de un mismo barrio. Además, Bogotá es un centro de producción industrial importante, por lo cual abundan materiales, técnicas y mano de obra especializada a precios accesibles. Sin embargo, las limitaciones que hemos encontrado sólo nos han ayudado a seguir en una misión que tenemos hace ya hace bastante tiempo, que es lograr una definición del diseño colombiano y sus características.

–¿Qué cree que es lo interesante que tienen para mostrar?

–Digamos que hoy por hoy, en un mundo tan globalizado, donde por primera vez ideas que emergen al otro lado del mundo pueden ser vistas casi en tiempo real mientras se desarrollan, ya no hay necesariamente una influencia regional. Sin embargo, países más desarrollados sí suelen tener lineamientos de diseño más claros y coherentes, un estilo. Nosotros fuimos educados bajo tres metodologías de diseño muy distintas, ya que hemos estudiado en España, Israel y Colombia, por lo cual el punto de convergencia en cuanto a diseño produce resultados muy interesantes. Lo que en realidad esperamos poder seguir mostrando al resto del mundo es esa definición del diseño colombiano. Un diseño recursivo, de bajo costo y alto impacto, que aprovecha lo que tenga a la mano y que evita el desperdicio. Queremos seguir sorprendiendo con ideas innovadoras realizadas a partir de objetos y técnicas culturalmente ricas, con identidad colombiana.

–¿El público es receptivo a sus diseños y, en general, al diseño colombiano?

–Como mencionamos anteriormente, en Colombia no hay una gran tradición de diseño de producto, tampoco una identidad propia de diseño como tal. El mercado sólo reconoce nombres mayores, grandes clásicos como Eames, Le Corbusier, Van der Rohe. También han llegado nombres como Kartell, Vitra y Flos, entre otros, y éstos han tenido una aceptación considerable dentro de las personas con un mayor poder adquisitivo. El diseño más innovador y de vanguardia todavía no ha llegado ni está validado por una mayoría considerable. Sin embargo, podemos decir que con nuestra línea de diseño hemos encontrado una gran aceptación, sobre todo porque nos esmeramos en hacer un diseño inclusivo y no exclusivo, como erróneamente se tiene entendida la profesión.

–¿Qué tiene de colombiano su trabajo?

–Todo; tres de nosotros somos colombianos y Assaf –que es de Israel– se ha hecho parte de la idiosincrasia de este país. Trabajamos en Colombia, utilizando procesos y materiales locales, con la ayuda de mano de obra colombiana, para definir el diseño colombiano. Nos inspiramos mucho en nuestra cultura, ancestral y contemporánea, no somos ajenos a la problemática y a las tribulaciones que nos atañen.

http://www.dosunodesign.com/

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