m2

Sábado, 24 de abril de 2004

Alrededores del 1900

Se acaban de editar las ponencias del encuentro internacional sobre el patrimonio de fines del siglo XIX y comienzos del XX realizado en la UTDT en 1999.

El pobre siglo XX –y la parte industrial del XIX– parecen ser la Cenicienta del patrimonio. En países con patrimonios antiguos, tanto europeos como asiáticos, se lo ningunea por reciente y se concentran estudios, recursos y legislaciones en siglos anteriores. En la juventud de este lado del Atlántico, tiene que competir con cascos coloniales, ciudades indianas, estructuras precolombinas o con el simple descaso de la piqueta y la “remodelación.” Para dar un ejemplo, la Lista del Patrimonio Mundial tiene sólo 34 edificios de este período sobre un total de 721 lugares o estructuras protegidas. Peor aun, la mayoría de esos 34 fueron incluidos como patrimonio industrial o como partes de paisajes culturales, y no por méritos intrínsecos.
En parte porque esta situación es injusta y en parte porque muchos países están estudiando y protegiendo sus patrimonios contemporáneos, hay desde hace unos años un cambio en la corriente. Parte de esta iniciativa fue la conferencia internacional “La cultura arquitectónica hacia 1900”, realizada en Buenos Aires en 1999 con el auspicio de la Unesco, la Universidad Torcuato Di Tella, el gobierno porteño y el Icomos Argentina. Este mes se presentaron como libro las ponencias de ese encuentro, en inglés y con el título de Architectural Culture around 1900, Critical Reappraisal an Heritage Preservation. El volumen, editado por Fabio Grementieri, Jorge Francisco Liernur y Claudia Shmidt, reúne 28 trabajos y es un verdadero primer sobre esta faja temporal del patrimonio.
La introducción, de Francesco Bandarin, director del Centro de Patrimonio Mundial de la Unesco, plantea la situación y explica los esfuerzos internacionales para crear una nueva apreciación de estos edificios y lugares. En las páginas siguientes se discute la crisis del Beaux Arts, el surgimiento del Arts and Crafts, la jardinería, la arquitectura simbólica del Raj indio, la arquitectura alemana, la rumana, la austríaca, la turca, la belga, la rusa y la española. Hay varias discusiones sobre los por entonces muy influyentes franceses, sostén tanto del canon como de buena parte del modernismo, y varios papers seleccionados sobre el urbanismo argentino de la gran época en que se diseñaban y remodelaban ciudades enteras, con uno que se detiene en la manía de hacer “palacios sin reyes”. El más exótico trata sobre la creación espacios en Macao y el sur de China.
La introducción al tema la trazan los editores del volumen, que cometen la picardía de contar ciertas picardías de Gropius y Le Corbusier, dos fascinados con los silos de Bunge y Born en Puerto Madero que los tomaron como modelos, pero muy a su manera –hasta mintiendo que estaban en Canadá– y sin resolver la tensión creada por un edificio modélico situado y creado en este fin del mundo. Grementieri, Liernur y Shmidt también resumen apretadamente las conclusiones y discusiones de la conferencia.
A quien se asuste porque este volumen es en realidad un digesto de ponencias, una palabra tranquilizadora: es perfectamente legible y en general los autores no abusan de la jerga. Cosa rara y meritoria.

Compartir: 

Twitter
 

Avenida de Mayo
 
M2
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.