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Jueves, 14 de abril de 2011

Nuevos realizadores en el Bafici

Una camada sub-30 domina la Competencia Oficial Argentina. Pablo Levy, Nicolás Grosso y Laura Citarella son tres de ellos. Sus vivencias y películas en un festival que “te acoge, pero también es un poco hostil”.

 Por Federico Lisica

Pablo Levy (23 años) llega a la cita directo de la proyección de su debut con ojos –y pelos– desorientados. Nicolás Grosso (26 años) atraviesa la misma situación. Laura Citarella (29 años) viene de La Plata; estuvo ultimando su ópera prima y la noche anterior dio un recital con su banda. Casi no descansó. Ellos tres son algunos de los realizadores que participan de la Competencia Oficial Argentina del festival, sección conformada, en su gran mayoría, por un seleccionado sub-30 que representa el cine de estas horas, el de ediciones recientes y de las futuras, claro. “Ya nos vamos acostumbrando a que el Bafici signifique mucho trabajo, cero esparcimiento y nada de dormir”, dirá Laura. Sus registros tienen distintos formatos, texturas y desarrollo, los une el pulso “observacional” y un fin: “Lo importante es que las películas se hagan y existan; hay algo radical en esto, implican un esfuerzo de la san puta...”, dicen armando la oración entre los tres.

La carrera del animal, de Nicolás Grosso, relata –a partir de un “núcleo familiar acotado”– las desavenencias de dos hermanos que deben hacerse cargo de una fábrica, ya que su padre desapareció sin dejar rastro alguno. “Hay mucha presión sobre ellos dos –explica Grosso– y la mirada la lleva el menor.” En la historia, dominada por el blanco y negro, se cuela otro protagonista: “Las locaciones del sur del Gran Buenos Aires y el campo son como personajes en sí mismos”. Grosso se dio cuenta de que tenía una película en la sala de montaje, cuando tomó el riesgo de ir por la forma más que por lo plenamente narrativo. “Si bien es un film perceptual, los que están ahí actúan y sienten”, aclara.

¿Puede un documental sobre un negocio de telas del barrio de Once emular a Los Soprano? Muchísimo, a juzgar por el afiche del film Novias-Madrinas-15 Años, registro con el que Pablo y su hermano Diego Levy quisieron “devolverle algo” a su padre, el Tony de la historia, junto a sus cinco fieles laderos por más de treinta años. “Yo soy actor, vengo de la improvisación, pero sabía que quería filmar eso y podía hacerlo.” En esa búsqueda se alejó de “la estética de documental”, seducido por captar a “estos tipos actuando por vender sedas”. Fue un trabajo “de espionaje” sobre un ámbito con reglas masculinas, pero que trabaja para la platea femenina: “Hace poco fue a comprar al local la hermana de Kirchner. ‘No sabés la escenita que te perdiste’, me dijeron”. “Es el poder de esos testimonios”, apura, como el de uno de los protagonistas, fan en extremo de Los Beatles. “El tipo recita en cámara todas las canciones de Abbey Road en castellano: ‘Vengan conmigo’, ‘Algo’, ‘Oh, querida’... Casi terminamos por llamar a la película ‘El martillo de plata de Maxwell’.”

La película Ostende implicó para Citarella “una filmación express”. Diez jornadas que se delinearon el mismo día lluvioso en el que llegó al balneario, a fines de octubre de 2010. Escribió el personaje de la chica que pasa unos días en un hotel fuera de temporada pensando en la actriz Laura Paredes. Ahí –en ese universo ventoso, ínfimo y semidesértico– se le “comienzan a disparar situaciones cómicas, cotidianas y no estructuradas”. “En un principio no tenía más pistas que ese espacio, luego encontré ese diálogo de universos y lo fundamental que es la narración sonora”, dice. Aunque aclara que, “salvo la misma energía por hacer”, no se coló en su primer largo algo de su perfil como cantautora. Aún empapada del rodaje, dudó en exponer Ostende en el Bafici, ya que “es un espacio que te acoge, pero también es un tanto hostil” (para más datos, vale echarle una mirada al blog Ihateyoubafici). La productora de Historias extraordinarias y Castro –exhibidas en ediciones pasadas– todavía recuerda una película que vio en 1999 junto a su familia: “No entendía bien el código, ni qué tipo de cosas daban en el Bafici, y terminé viendo Lies, una coreana medio porno... Mis viejos me miraban como diciendo: ‘¿Esto es lo querés hacer?’”.

* La carrera del animal, 17 de abril a las 19.45, en el Hoyts Abasto 12. * Ostende, 15 de abril a las 23, en el Hoyts Abasto 11. * Novias-Madrinas-15 Años, 17 de abril a las 13.15, en el C.C. 25 de Mayo.

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