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Jueves, 21 de abril de 2011

Diferencias entre escenas independientes

Salvando el caso de los Beach Breakers, que aún no han tenido la oportunidad de girar de manera más extensa, el resto de las bandas consiguió andar por países como Chile, Uruguay y Brasil. De las experiencias de haber conocido bandas independientes de otras latitudes, surge la comparación con el actual escenario local. “En Brasil, las bandas independientes consiguen subsidios del Estado. Entonces te arman un festival alternativo con 100 mil dólares, una banda de allá te invita y te paga todo”, cuenta Marto. Esta particularidad sustancial de la que habla el guitarrista de Thes Siniestros fue conseguida por Gilberto Gil durante su desempeño como ministro de Cultura del primer período presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva.

“En Curitiba hay un festival llamado Psycho Carnival. Un festival de psychobilly: un género ultra underground que, por más que para nosotros sea conocido, si le pregunto a mi compañero de trabajo ‘qué es el psychobilly’, seguro no tiene la más puta idea. Allá tienen el apoyo estatal y pueden cobrar una entrada baratísima para ver bandas de otros países. Al festival asisten personas de Curitiba y de otros lugares, como que te diga que de Chubut se vienen para Buenos Aires. Se costean el viaje y la estadía, pero porque la entrada es baratísima. Pagan 15 reales, que son 30 pesos”, dice Sam, y explica que ya varias veces se le cruzó la idea de bajar a Buenos Aires bandas que van a tocar a Brasil, financiándolo con dinero de su bolsillo. Recuerda una anécdota en la que, a modo de juego, encuestó a amigos y conocidos preguntándoles cuánto estarían dispuestos a pagar por el show de Restless, una banda de rockabilly de la que es fan. “La respuesta fue 40 pesos como máximo. Tengo que pagarles a cuatro chabones los pasajes desde Brasil hasta acá, el hotel, la comida, el traslado. Y ni siquiera estaría seguro de que con una entrada de 40 pesos hago explotar de gente el lugar.”

Para Barbi, la solución pasa por educar al público: “Si las personas buscan y se enteran de las cosas que pasan y de las bandas que vienen a tocar, mientras puedan pagarlo, la gente va a ir a los shows”. Sam dice: “Hoy, el apoyo cultural de parte del gobierno existe cuando el artista puede solventarse solo. Nadie te apoya cuando vos no podés. No viene Macri y te dice: ‘Tomá, escuché tu música y me parece un producto de calidad. Vení y tocá en el festival de Costanera Sur frente a 30 mil personas’. Ahí no está el apoyo. Existe cuando podés generar buena publicidad para el gobierno. ‘Nos aseguramos que toque esta banda, que trae 5 mil personas, y que cada una vea el cartelito de que somos PRO’”.

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