radar

Domingo, 11 de abril de 2010

FAN › UN MúSICO ELIGE SU CANCIóN FAVORITA: MARCELO SANJURJO Y “MEDITERRáNEO”, DE JOAN MANUEL SERRAT

Entre la arena y el cielo

 Por Marcelo Sanjurjo

Serrat estuvo presente en mi casa desde siempre. Mediterráneo, el disco, apareció si mal no recuerdo en el ‘72 o ‘73, cuando yo tenía unos trece años, y sonó mucho en mi casa, especialmente por mi viejo. Pero tengo además un recuerdo anterior: cuando yo tenía nueve, mi abuelo cumplió 70 y mis viejos le regalaron un simple que traía “Manuel”, una canción muy alusiva a la vida del español pobre y sometido de los años del franquismo y de antes incluso.

El disco entero es increíble pero la canción “Mediterráneo” en particular siempre me tocó de cerca, con esas características rítmicas impresionantes, su letra increíble, descriptiva, sensible; la canción que uno hubiera querido escribir alguna vez.

No puedo decir que a los 13 ya entendiera la canción como la entiendo ahora, pero sí ya sentía que era una canción distinta. Ya me gustaba más Serrat que el pop y el rock comercial que había en esos años, esa música cuasi infantil como era lo de Música en libertad. En mi casa se vivía la música muy intensamente, mi viejo era muy melómano: escuchaba bossa nova, los grupos vocales –mi primera inspiración–, y en ese ambiente yo me daba cuenta de que Serrat era distinto, de que no era lo mismo que “Qué lindo que es estar en Mar del Plata”. Y supongo también que habré visto las reacciones de los adultos, porque Serrat irrumpió por acá en los ‘70 con Cantares, con Machado; sacó de la galera una cosa que acá no pasaba; él era un muchacho que cantaba con polera negra y acá te lo vendían como si fuera Raphael, pero era otra cosa; el tipo cantaba “todo pasa y todo queda pero lo nuestro es pasar”. Era una polenta distinta, una postura ideológica fuerte, bien lejos de la tontería.

Yo ya estaba cruzado por Confesiones de invierno, los primeros discos de León, del Flaco Spinetta, pero además fuera de ese circuito, o fuera del folk (al argentino y el norteamericano, que me gustaron siempre), estaba este tipo que decía cosas increíbles, como “¿qué va a ser de ti lejos de casa?”. Era el disco para llevarse a una isla desierta: hasta la canción menos conocida, que es “Vencidos”, el poema sobre Don Quijote de León Felipe, extraordinariamente musicalizado, es una canción de locos. Están también canciones como “La mujer que yo quiero”, “Aquellas pequeñas cosas”, o “Vagabundear”, que es otra canción en tres tiempos, con una métrica extraña para una balada como la de “Mediterráneo”, que tiene una rítmica interna impresionante, como si la hubiera hecho en el mar balanceándose de otra manera.

Y “Mediterráneo” es una y otra vez la canción. Cuando Serrat canta “A tus atardeceres rojos/ se acostumbraron mis ojos/ como el recodo al camino.../ Soy cantor, soy embustero, / me gusta el juego y el vino,/ Tengo alma de marinero...”, está haciendo una declaración de principios y una descripción de la contemplación del tipo frente a un fenómeno tan fuerte como es el mar, como es el Mediterráneo para los europeos: una aventura. El Mediterráneo fue el Marenostrum durante miles de años, fue el mar del mundo hasta que el mundo se abrió, hasta que a alguien se le ocurrió salir y se atrevió a atravesar el estrecho de Gibraltar. Cuando en el ‘90 viajé a España por primera vez y me metí en el Mediterráneo, sentí que había cumplido con una deuda conmigo mismo. Pero a su vez el Mediterráneo es más que el mar Mediterráneo: es el mar de cualquiera, el océano Atlántico en Mar del Plata representa para mí esa misma sensación. Los que vivimos cerca del mar sabemos lo que representa: el mar es una posibilidad, siempre puede ser la llegada de alguien. Nosotros venimos del mar: mi abuelo llegó en un barco que se tomó a los 19 desde Ferrol, en Galicia, y llegó a Buenos Aires y no conocía nada y para cuando cruzó el océano nunca había visto tanta agua junta, y tanta esperanza. El mar es la contemplación, y como dice un amigo poeta, el mar es un animal, ese lugar donde, desde la quietud, en cualquier momento puede pasar cualquier cosa. Es el alimento, y es la navegación, y la posibilidad de lo sobrenatural.

El mar está siempre presente. Cuando me alejo un poco de Mar del Plata –donde hay que ir a buscarlo: la ciudad tiene mucha costa, más allá del centro y de los balnearios y del turismo, y hay que hacer unos kilómetros para encontrarlo– lo extraño de verdad. Le hablo, no me habla, tiene una presencia ineludible. Es por eso que el mar será también la tapa del disco solista que preparo para fin de año. Está en el origen –está definitivamente en el origen de familia–, y ha estado a lo largo de mi vida, y está ahora y siempre.

Marcelo Sanjurjo se presentará con el grupo Bocacalle, que regresa tras once años de ausencia, al Teatro Colón de Mar del Plata. Además de Sanjurjo, lo integran Julián David, Horacio Hernández y Edgardo Santillán, entre quienes han desarrollado un espectáculo que incluye temas tradicionales, nuevas canciones de variados autores del cancionero americano, y composiciones propias. La cita es el próximo viernes 16 de abril a las 21.30, en el Teatro Colón marplatense, Hipólito Yrigoyen 1671.

Mediterráneo, probablemente el más celebrado de los discos de Joan Manuel Serrat, fue editado en 1971 por la compañía Zafiro/Novola. Todos sus temas están compuestos por Serrat, con la excepción de “Vencidos”, que tiene letra basada en un poema de León Felipe. Los arreglos pertenecen a Juan Carlos Calderón, Gian Piero Reverberi (estos dos fueron además sus directores musicales) y Antoni Ros-Marbà.

En una oportunidad, el propio Serrat escribió sobre el disco: “¿Sabía usted que la canción ‘Mediterráneo’ tuvo un primer título que era: ‘Amo al mar’ y un segundo título provisional que fue: ‘Hijo del Mediterráneo’? Claro que no lo sabía. ¿Cómo lo iba usted a saber si yo me acabo de enterar ahora mismo, revisando unos papeles del verano de 1971? Mediterráneo es un puñado de canciones que se escribieron entre agosto y noviembre de 1971 en Calella de Palafrugell (Girona), Fuenterrabía (Guipúzcoa) y Cala d’Or (Mallorca). Siempre junto al mar”.

Compartir: 

Twitter
 

 
RADAR
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2020 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.