SANTA FE › DESPUéS DEL SEGUNDO INCENDIO EN NOBLE, LA PROVINCIA CLAUSURó LA PLANTA

Mientras no garanticen la seguridad

La decisión fue tomada ayer, con el objetivo de combatir eficazmente el fuego. La CGT San Lorenzo denunció que la empresa no formó el comité de higiene y seguridad. El viernes pasado murió un operario de 22 años que hacía de bombero.

 Por Claudio Socolsky

El gobierno provincial decidió ayer el cese de actividades por tiempo indeterminado de la planta cerealera Noble Argentina en Timbúes a raíz del nuevo incendio que se produjo el martes en el lugar. En diálogo con Rosario/12, el titular de Protección Civil de la provincia, Marcos Escajadillo, confirmó que "se paró el funcionamiento de producción de fábrica, se desalojaron todos los vehículos que estaban en la playa de camiones, y arbitramos un plan de trabajo para poder abordar el incendio". El viernes pasado, Oscar González, de 22 años, murió y otros cuatro trabajadores contratados resultaron heridos cuando trataban de combatir un incendio que se originó en un montículo de madera molida de 25 metros que se utiliza para alimentar varias calderas. Como consecuencia del accidente laboral, la Regional San Lorenzo de la CGT convocó el pasado lunes a un paro total de actividades en el cordón industrial, donde repudiaron las condiciones laborales y reclamaron más controles a las autoridades.

Mientras personal de Bomberos y efectivos de Prefectura trabajaban ayer a la mañana para extinguir un nuevo incendio en la planta de Noble Argentina, el ministro de Trabajo de la provincia, Carlos Rodríguez, directivos de la cerealera, y el titular de Protección Civil de la provincia decidieron en forma conjunta el cese de actividades en la aceitera ubicada en la localidad de Timbúes, a 35 kilómetros de Rosario, "hasta que se den nuevo las condiciones y que se pueda reestablecer el funcionamiento de la empresa".

"Paramos el funcionamiento de producción de fábrica, se desalojaron todos los vehículos que estaban en la playa de camiones, y arbitramos un plan de trabajo para poder abordar el incendio", explicó Escajadillo, quien consideró que más que proceder a la clausura de la planta, se decidió un cese de actividades.

"Estuvimos todos tratando de reforzar un poco la estructura de bomberos -continuó el funcionario para tratar de generar un plan de trabajo sin que haya ningún inconveniente, con buena voluntad de parte de todos". Consultado por las características del siniestro, Escajadillo sostuvo que la situación es complicada, "más que todo por la combustibilidad que tiene eso y las dificultades para acceder, teniendo en cuenta la amplia extensión que hay de material".

En este marco, el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros, Pablo Reguera, señaló que "cuando pasan estas cosas se desnuda un poco todo lo que las empresas dicen que cumplen con todas las normas y están preparados y nosotros sabemos que no es así". El dirigente gremial reclamó la intervención de la provincia para que "las empresas del cordón permitan el acceso de los sindicatos porque estas empresas no dejan que se agremie una sola persona hasta que termina pasando este tipo de cosas".

Más temprano, y en declaraciones a LT8, el jefe comunal de Timbúes, Néstor Sánchez, indicó que dada la extensión de chips de maderas de eucaliptos almacenados que se usan para alimentar varias calderas, el incendio "no se apaga en dos o tres días, va a llevar un tiempo porque es riesgoso combatir el fuego. No se trata de llamas, si no que son brasas prendidas que van ardiendo en forma permanente".

Sánchez se sumó a las críticas de la CGT San Lorenzo, que denunció que en la cerealera no estaba constituido el comité de seguridad e higiene. "En un principio, creo que la misma inexperiencia y un poco de soberbia de parte de los encargados de la planta hizo que se subestimara la magnitud de estos sucesos; con gente poco experimentada se intentó combatir las llamas", precisó el jefe de la comuna de Timbúes, quien lamentó "la pérdida de un chico de 22 años", y pidió hacer una reflexión para que "no sea solamente el trabajador un número, que esto sirva de experiencia".

El fatal accidente ocurrió en la madrugada del pasado viernes cuando un montículo de madera molida de unos 25 metros de alto que se usa para alimentar varias calderas se prendió fuego. Mientras los trabajadores que estaban en el lugar intentaban extinguir el fuego, la montaña de aserrín se derrumbó y aplastó a González que murió en forma instantánea. Los otros trabajadores resultaron con politraumatismos y fueron trasladados al hospital Eva Perón de Granadero Baigorria y a un sanatorio de Rosario.

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La planta de Noble, en Timbúes, volvió a sufrir un incendio anteayer, y no pudo controlarse rápidamente.
Imagen: Gentileza del diario La Capital
 
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