CULTURA / ESPECTáCULOS › OBRAS EN VIDEO DE ARTISTAS DE AMERICA LATINA EN EL CCPE

Las videografías invisibles

En el túnel 4 del Parque de España, se exhibe un muestreo representativo del pensamiento latinoamericano con espacio para conexiones globales y las diferencias locales.

 Por Beatriz Vignoli

Atención, retinas hartas de Hollywood: comenzó el miércoles pasado, en la galería 4 del Centro Cultural Parque de España (Sarmiento y el río) una muestra itinerante que presenta un panorama del nuevo videoarte latinoamericano. Titulada Videografías invisibles, la muestra es una iniciativa conjunta de la ONG Alta Tecnología Andina (ATA, con sede en Lima, Perú) y la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI). Son sus curadores dos miembros de la ATA, José Carlos Mariátegui y Jorge Villacorta.

La muestra viene circulando desde el año pasado, en un recorrido que abarcó Panamá, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Venezuela, Colombia, Perú y la Oficina Cultural y el Centro Cultural de España en Buenos Aires. Después de Rosario irá al CCE de Montevideo (Uruguay). La invisibilidad del título parece a primera vista una paradoja. Pero se refiere a las dificultades que encuentran los videoartistas de la región para llegar a los espectadores con sus obras, que no se difunden por los circuitos comerciales, ni mediante un mercado, y sólo muy raramente lo hacen a través de las instituciones de arte más tradicionales como los museos. O centros culturales, como en este caso. "Hay que recalcar, sin embargo -escriben los curadores en el texto de catálogo- que la invisibilidad no sólo proviene de la ausencia de conexiones, y por lo tanto de difusión, sino de condiciones de presentación en desigualdad, que hacen que una obra pase desapercibida pese a estar incluida accesoriamente en algún evento internacional de arte contemporáneo".

El objetivo de esta muestra es por lo tanto el de hacer visible, en condiciones óptimas, un corpus de 41 obras en video que más de 40 artistas de América Latina produjeron entre 2000 y 2005, y al que puede considerarse como un muestreo representativo de un pensamiento latinoamericano con espacio para las conexiones globales y las diferencias locales. "Las diferencias entre un pueblo y otro son un riesgo para la estandarización que buscan los capitales globales", escriben Villacorta y Mariátegui. "Sin embargo, nos ofrecen la posibilidad de conocer cómo se asimilan modelos y se genera una 'cultura popular global emergente', gracias a la construcción de actitudes locales, que en sus particularidades gestan inconscientemente intersticios de resistencia a partir de los cuales nacen nuevas visiones críticas de lo social".

Así, el criterio curatorial hizo hincapié en incorporar proyectos originales y talentosos realizados en países sin una tradición de larga data en el terreno del videoarte, además de los que sí la han tenido, como Argentina y Brasil. El programa está estructurado en cinco bloques: Música para los ojos, Ejercicios contra el olvido, Cine Impuro, Hábitat (medial) e Imaginario actuado.

Música para los ojos fue el primer bloque, presentado por Arturo Marinho. Incluyó videos que incursionan en la cultura audiovisual de masas y sus zonas trash para leer sus mercancías desde otro lugar. Por mencionar sólo algunos ejemplos, "Postales", del brasileño Lucas Bambozzi (1965) es una obra conceptual en curso que se va registrando en tránsito por lugares símbolo, congelados en fotos turísticas. La mexicana Ximena Cuevas (1963) usa imágenes del cine comercial con el motivo recurrente de la invasión para elaborar una sátira política del imperialismo. "El hogar y sus fantasías", animación gráfica del cubano Angel Alonso (1967), presenta un juego erótico pop entre el amor cotidiano y la imaginación al ritmo de la voz de Janis Joplin.

De Ejercicios contra el olvido, sección de "61 minutos y un segundo" que incluye entre otras una obra del escritor, editor y videasta cordobés Federico Falco (1977) y que presentará mañana a las 20 esta cronista, dicen los curadores: "En América Latina, la violencia y el desconsuelo durante gran parte del siglo XX nos han vuelto enemigos del recuerdo. Ese recuerdo es necesario pues está vinculado a la memoria colectiva de un pueblo, al sentimiento que surge de saber por qué aún o se ha ganado aquello por lo que se ha luchado tanto o por qué se ha perdido algo que a la luz de hoy pareciera irrenunciable. Los Estados de hoy son casi siempre los primeros en prestarse al olvido del pasado, en el sentido más lato de la expresión 'borrón y cuenta nueva'. Hoy ha llegado a extremos tales que en algunos donde se ha sufrido situaciones de guerra interna, hablar de la guerra resulta aún tabú en el discurso oficial. La percepción de que los muertos claman por justicia, emanada de ciertos sectores de la comunidad, en ciertos casos ha terminado por instalarse, pero no sin batallar".

El tercer bloque, Cine impuro, será presentado el miércoles 28 de noviembre por el cineasta rosarino Mario Piazza. Incluye, entre otras, una obra del cineasta rosarino Iván Marino y otra del artista uruguayo Marcos Sastre. Hábitat (medial), el cuarto bloque, está programado para el jueves 29 de noviembre y contará con la presentación del artista rosarino --recientemente nombrado director del Museo Castagnino--, Carlos Herrera. El ciclo de proyecciones termina el miércoles 5 de diciembre con Imaginario actuado, que presentará la artista rosarina Silvia Lenardón. Además, en el marco de la muestra, uno de los videoartistas seleccionados, el argentino Andrés Denegri (Buenos Aires, 1975), dará un seminario en dos jornadas: "Video: la mirada sobre el otro, la mirada sobre uno". Dicha actividad tendrá lugar el jueves 22 y el viernes 23 de este mes, a partir de las 18.30, en el Centro Audiovisual Rosario (Chacabuco 1371). Toda esta edición local en el CCPE es realizada con la coordinación general de Andrea Camardo. Hay más información sobre la muestra y sus autores en el impecable libro catálogo y en el sitio http://www.videografiasinvisibles.org

En cuanto a la organización no gubernamental que tomó la iniciativa, José Carlos Mariátegui y César Zevallos Heudebert fundaron el ATA en 1995, colaborando desde sus inicios en la Red Científica Peruana (RCP). Han recibido apoyo de la UNESCO y otros organismos internacionales. Echando mano de la coyuntura histórica, la realización de un primer Festival con trabajos locales en 1977 organizado por Alfonso Castrillón y Jorge Glusberg, se decidió empezar en 1998 con el Segundo Festival Internacional de Video Arte. Así, Mariátegui, José Javier Castro y otros fundaron el GAE (Grupo de Arte Electrónico) que actualmente es el ATA\Lab.

Entre otras actividades, éste organiza festivales de Video Arte Electrónico desde 2001 con el Centro Cultural de España. En la actualidad ATA viene desarrollando varios proyectos de investigación y estudio de las zonas menos conocidas en el campo de arte y la tecnología en América Latina. "ATA es por ello un organismo vivo, en constante diálogo con su entorno: el pensamiento científico y crítico es aplicado al más reciente análisis de cómo la tecnología cambia nuestras vidas, hacía una evolución permanente", escriben los curadores en http://www.ata.org.pe

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Una de las obras de Federico Falco.
 
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