CULTURA / ESPECTáCULOS › "TANGO Y MAMBO", EL NUEVO ESPECTáCULO DE TANGOKINESIS EN EL CíRCULO

Alegre y melancólico

La directora y coreógrafa Ana María Stekelman transgredió las fronteras del baile del tango, atravesándolos, mixturándolos o bien quitándole trascendencia a los límites y tradicionalismos. Una muestra de ello es "Tango y Mambo".

 Por Edgardo Pérez Castillo

Desde que asumió la conducción de la compañía Tangokinesis, Ana María Stekelman transgredió las fronteras del baile del tango. Atravesándolos, mixturándolos o bien quitándole trascendencia a los límites y tradicionalismos, desde 1992 la directora y coreógrafa (quien antes de fundar al grupo estuvo a cargo del Ballet del Teatro San Martín) se dedicó a darle nuevos horizontes al tango bailado. Una muestra de ello es Tango y Mambo, el espectáculo que Tangokinesis presentará mañana a las 22 en el Teatro El Círculo, y donde precisamente logran la convivencia de dos estilos con pocos puntos de contacto.

Sin embargo, la explicación que Stekelman le da al asunto es mucho más simple de lo imaginado. "Lo que me gusta es hacer lo que me gusta", reconoció en su diálogo con Rosario/12, y completó: "Me gusta muchísimo el tango, ya sea el tango nostálgico o en su forma más alegre, que es la milonga. O en su forma más lírica, que es el vals. Y me gusta muchísimo el mambo, la música centroamericana, la música brasilera, entonces en este caso se da que en la primera parte vamos a mostrar una síntesis de lo que es la carrera de Tangokinesis, con tangos de distintas épocas mías y también de distintas épocas del tango, porque vamos desde la Guardia Vieja hasta tangos de Raúl Garello, atravesamos bastantes épocas. En la segunda parte hay una obra de Piazzolla para orquesta filarmónica y nueve tanguistas, el `Concierto de Nacar`, y después vienen los mambos, como para traer esta alegría. Porque el tango tiene su parte alegre pero también tiene una parte muy melancólica. Entonces me interesa mucho, hasta como un relax para mí y para los bailarines, trabajar con otras músicas".

La amplitud, mientras tanto, le permitió a la coreógrafa demostrar en la práctica que el tango puede ser bailado aun sin estar respaldado por el ritmo del dos por cuatro: "Siento que el tango es muy importante como danza ubicada en el panorama mundial, y en el panorama de los siglos, del tiempo de la danza. Es un lenguaje muy especial que no se debe acotar o emparejar sólo con el tango música. Y viceversa. Entonces podés ver los pasos de tango envueltos en otra música, o en el mismo silencio, algo que se va a ver en el espectáculo, porque mi idea es que la danza tango es de tal poder, es una creación tan hermosa que puede separarse de la música de tango. Por supuesto que es hermoso ver un tango con la poética, la música y la danza, es algo muy completo, muy perfecto, pero también se puede salir de éso. Porque hay que buscar. O, mejor dicho, como decía Picassso: no hay que buscar, hay que encontrar. De alguna manera hay que encontrar otras cosas, porque sino uno se queda establecido en lo mismo, y el folclore solamente se mantiene con el crecimiento".

-¿Cree que a partir de esta concepción de no atarse a las raíces Tangokinesis permitió la aproximación de nuevas generaciones?

-Mirá, no creo que Tangokinesis haya hecho tanto. Sí creo que Tangokinesis ha hecho que el tango esté más involucrado en una evolución, que no sea el tango de los pasos clásicos básicos, sino que vaya hacia otra búsqueda. En eso sí creo que influenciamos, nada más. Porque en realidad la gente sigue muy atada a la milonga, a bailar los pasos básicos. Cosa que a mí también me encanta.

-¿Puede considerarse que la danza está en transición?

-Es difícil, en el sentido que es un momento donde la danza no está en el mercado. Por ejemplo, hay cosas que por ahí yo repito, como que la danza ha salido del cine. Después de Bob Fosse, de cabaret y de West side story no hubo más películas danzadas. Porque Flashdance no es una película danzada. En un video lo que danza es la cámara, porque no se ven movimientos seguidos, y la danza está hecha por la memoria, por el movimiento que continúa. Entonces en su sentido como pre-lenguaje, pre-signo, la danza como idioma originario está desapareciendo de los medios audiovisuales.

-¿Cuánto hay entonces de genuino en el acercamiento de los jóvenes a la danza del tango?

-Mirá, cuando vos vas a una disco ves que la gente joven se mueve muy poco, y el tango es una danza de mayor movimiento, que tenés que estudiar. La juventud que va a las milongas es mucho menor a la que va a las discos. Digamos que hay una evolución respecto a muchos años donde el tango no ha existido, desde los Beatles hasta los 80 cuando aparece Tango Argentino, pero tampoco podemos exagerar la repercusión del tango. Sí ha entrado como lenguaje universal, y éso es hermoso. Ha entrado en la música, en el patinaje, en la danza contemporánea. Pero que los chicos vayan a estudiar tango es relativo, porque hay más gente joven que se dedica al tango, pero no deja de ser una minoría. Hay que ir a lo verdadero, lo auténtico. Hay una frase de Copes que me encanta: el tango es como un corcho, lo quieren hundir pero flota. Puede desaparecer y volver a aparecer en otro momento, porque es un género, como el romanticismo.

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El espectáculo Tangokinesis se presentará mañana en la ciudad.
 
ROSARIO12
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