CULTURA / ESPECTáCULOS › HOY TENEMOS FUNCIóN TRAE UNA VERSIóN DE OTELLO PARA NIñOS Y ADOLESCENTES

Para aprender a amar los clásicos

La licenciada Claudia Sabatini y el director de voces del coro de Opera Studio y Maestro de Luces, Nelson Coccalotto impulsan este programa, que mañana, a las 10, presentará El león de Venecia, con mil asistentes ya confirmados.

 Por Emilio Bellon

Fue un momento realmente placentero, en una atmósfera de euforia, el que compartimos el pasado miércoles en el Foyer del teatro El Círculo, en las primeras horas de la noche. A ese espacio en el que tantas representaciones tuvieron lugar y al que llegaban en ese momento las voces de los cantantes que se encontraban en pleno ensayo de la tan esperada puesta de la ópera Otello, que anoche ofreció su primera función; en ese mismo ámbito, comenzamos a dialogar con dos de los creativos y responsables directos de un proyecto que comenzó allá, en 2012, y que tiene como principal propuesta convocar a instituciones escolares, tanto públicas como privadas de nuestra provincia; a los fines de acercar a los estudiantes y docentes expresiones artísticas que, por lo general y desde un prejuicio un tanto generalizado, a veces, están fuera del universo de los niños y adolescentes.

En ese momento estábamos allí en ese espacio, iniciando un cálido y motivador diálogo, en el que participaron tanto la directora del programa Hoy tenemos función, la licenciada Claudia Sabatini y el director de voces del coro de Opera Studio y Maestro de Luces, Profesor Nelson Coccalotto, dándonos a conocer, con sus correspondientes particularidades, el carácter de la puesta que tendrá lugar mañana, a las 10, con una presencia ya confirmada de casi mil asistentes, de diferentes centros educativos. Y es que mientras en horas de la noche, a lo largo de esta semana, tiene lugar el Otello de Giuseppe Verdi, que tantas expectativas ha despertado, en esta función en horario escolar (no pensada como algo fuera de lo programático), lo que se anuncia es una escenificación ideada para estos grupos escolares, desde una relectura y valoraciones que apuntan a abrir un diálogo, reflexivo y abierto a numerosas inquietudes, que ponen en primer lugar las conductas humanas.

Mañana a las diez de la mañana el telón se levantará para dar lugar a la presentación de El León de Venecia, una variación que pone en escena los conflictos del texto original y de la creación verdiana; pero que, al mismo tiempo imprime un giro a algunas situaciones. No se trata ya de una ópera que cumple con su horario original, sino de una recreación que contempla algunos de los más significativos momentos. Las variaciones que el nuevo texto propone coloca en escena al acto mismo de contar historias, las preguntas de los niños, la presencia de lo mágico y notables ocurrencias que nos llevan a un punto de partida en el que Giuseppe Verdi, estando en su villa de Sant'Agata, comienza a vivir su propio sueño. Un sueño que es narrado con ese tono que la ensoñación ofrece y que da lugar a un juego de sucesivas y coloridas representaciones.

Un espectáculo que acerca al niño nuevas e inusuales vivencias, es el que desde hace tres años se vienen llevando adelante, a través de la participación en escena de obras que surgen del seno de la Escuela de Comedias Musicales, de la Escuela de Ballet, de los Músicos y Coreutas que forman parte del mismo espacio del Teatro El Círculo; espacio que, por otra parte, descubre su historia en cada encuentro, a partir de los relatos que se les brinda a los asistentes en estas funciones, desde diferentes perspectivas: la historia del teatro, sus aspectos arquitectónicos, sus variados espacios, los diferentes tipos de espectáculos que se viene ofreciendo desde su inicio y todo un anecdotario que, siempre, despierta asombro en los asistentes.

Brindar a los niños y adolescentes estas funciones los lleva a diferenciar no sólo a sus organizadores, directores grupales, músicos y cantantes, intérpretes; sino también a reconocer el detrás de la escena: lo que se va gestando entre bastidores, los camarines y los objetos que forman parte del diseño escenográfico. Cada representación apunta, igualmente, a dar cuenta de lo que debemos valorar como manifestación colectiva, en la que cada uno tiene sus roles, incluidos el acomodador y quien levanta y baja el telón; los que no están en la escena de manera directa, pero que son los quienes contribuyen a hacer posible cada proyecto.

La nueva propuesta de este Otello, que como señalamos lleva por nombre el de El León de Venecia, se ha construido sobre las premisas de "aprender jugando" y la de poder "reflexionar sobre la violencia", una de las temáticas más acuciantes de estos tiempos, que debe abrir, en cada ámbito grupal, un lugar para los interrogantes y la continua reflexión. Y es por ello que esta escenificación que se anuncia marca giros y transformaciones respecto de la ópera original. En este caso, estarán presentes en esta puesta, en esta única función, algunos personajes de la ópera original, estrenada en febrero de 1887 en La Scala de Milán, a partir de la recreación que ofrece Nelson Coccalotto, igualmente a cargo del trabajo escenográfico y de la dirección lumínica.

Esta versión que se propone familiarizar a los estudiantes con proyectos alternativos, que se inscriben en el marco de nuevas propuestas pedagógicas, forma parte de este capítulo de la historia de las actividades de El Círculo, que como señalamos lleva por nombre, Hoy tenemos función, que surgió de la pluma de Claudia Sabatini y Fanny Pellegrini. Un proyecto que ya ha ofrecido representaciones coreográficas, teatrales, musicales, y que desde aquella versión de Romeo y Julieta hasta este Otello, mediando Cascanueces sigue despertando grandes inquietudes en la platea de niños y adolescentes, como asimismo de los maestros y profesores a cargo de cada curso. Y en pocas semanas más, se anuncia otra escenificación de Sueño de una noche de verano.

La puesta que se podrá disfrutar mañana, nos lleva a la trastienda de la escena. Y es por ello que, a partir de este nuevo libreto ideado por Nelson Coccalotto, se han movido de su lugar tradicional algunas figuras. Así, encontramos al personaje de Desdémona que se presenta en dos momentos de su vida: una joven debutante en el campo lírico, rol a cargo de la eximia mezzosoprano Anabella Carnevali y un tiempo después, ya entrada en años, el mismo personaje que asume la reconocida cantante, con una notable y continua presencia en el campo de la lírica, Liliana Molina. En este juego de intercambios, Julio Techea compone a la Regisseur y el personaje del Director del Teatro lo representa Oscar Fini. El reconocido barítono Leonardo López Linares, cuyo repertorio verdiano se ha presentado en numerosos escenarios internacionales, compone en esta puesta el rol de Yago, mientras que el tenor José Azocar, quien ha actuado en numerosas ciudades del mundo interpretando a personajes de diferentes compositores italianos, asume el rol de Otello.

Con participantes de la Opera de Rosario y la de Marta Rodríguez en su personaje de La Pianista (no olvidemos ese detrás de la escena y el armado de una puesta), El León de Venecia coloca en diálogo a los mecanismos y modos de composición de un espectáculo, a los procedimientos recreativos, a los personajes en ese delante y detrás de la escena, a la construcción de los personajes de cara al público.

El inicio de esta variación de Otello, que se va reescribiendo a medida que avanza esta puesta, nos lleva a ese momento que todos recordamos: el de escuchar ese esperado cuento antes de ir a dormir. Nos lleva a evocar esa hora en el que una madre, un padre, algunos de los abuelos o familiar, nos narraba una historia que iba ampliándose en el reino de nuestra imaginación. Así abre este León de Venecia, cuando una madre, personaje que nos acerca Claudia Sabatini les comienza a leer a sus dos hijos, roles a cargo de Fátima Muné y Roman Coccalotto, esta historia que ya forma parte de los llamados clásicos y que surge de la escritura de William Shakespeare; allá, en esa Inglaterra de principios del siglo XVII, cuando el poeta y dramaturgo tenía cuarenta años.

Hoy tenemos función no es una propuesta, un destacado proyecto, que sólo se visualiza y se escucha en el escenario, el día en que se llega al teatro. Los directores de este programa, que vienen organizando representaciones en numerosos campos, con la participación de artistas de diferentes disciplinas, al inicio de cada temporada, hacen llegar a las instituciones educativas material informativo y didáctico competente a la programación en curso, como asimismo las convocatorias a dichas representaciones, como la que se nos va a brindar mañana.

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Coccalotto ideó un libreto para El león de Venecia que movió a las figuras originales.
Imagen: Andrés Macera.
 
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