CONTRATAPA

Desván

 Por Miriam Cairo

-Ayudame a correr estos trastos viejos.

-Sí, ordenemos porque este corazón es un desastre.

-Dale. Día de limpieza general.

-La mantis religiosa va lejos de la araña.

-Ok.

-¿Y esta chatarra qué es?

-Malos recuerdos.

-¿Para qué los guardás?

-Para abono.

-Los psicoanalistas se harían un festín.

-"Explicar la flor por el fertilizante".

-La historia de siempre.

-Ajá.

-¿La larga y brillantísima vida?

-Dejala por ahí, todavía no encuentro lugar. Yo colgaría aquí el temblor.

-Puede ser. Así ahorramos espacio. Sobre la línea del horizonte acomodá todos los días, desde el primero hasta el último.

-¿Por género o por autor?

-Mmmm, yo diría de domingo en domingo.

-Ok: Pessoa, Girri, Wallace, Borges, Macedonio, Jacques Dupin, Marguerite, Marguerite, una vaga fosforescencia...

-La vaga fosforescencia viene aquí.

-Ajá. En aquellos bidones están todas las lágrimas. ¿Te parece que las sigo guardando o riego el jardín?

-Hagamos un mar.

-Ok. Tomá el viento.

-¿Tanto?

-Todo.

-¿La hormiga? ¿Dónde la pongo?

-Sobre la luna.

-Silvina, Ionesco, Berger, Perlongher?

-¿Qué hay en estos pozos?

-Lenguaje.

-Bueno, hagamos otro mar.

-Pará, dejame verlo primero. Tremolo con el verbo tremolar.

-Si seguís así no terminaremos nunca.

-Cenego con el verbo cenegar.

-Mirá que se nos viene la noche.

-Espacio con el verbo espaciar. Cormorono con el verbo cormoronar.

-No veo nada. ¿Hay velas?

-Sí. Velas hay. Pabilo con el verbo pabilar.

-¿Fósforos?

-Fuego. ¿Dónde guardo el fuego?

-Hagamos otro mar.

-Dale. ¿Los bares?

-A la izquierda.

-Azulo con verbo azular. Moreno con el verbo morenar.

-No te distraigas. Seguí con los días hasta el final.

-Ok. Strand, Olga, Kafka, Clarice, St. John, Alejandra, la niebla, el hombre que pasa a las diez de la mañana.

-Al hombre que pasa lo vamos a soltar.

-No, no puedo.

-Hay que dejarlo ir.

-Pero es mi hombre que pasa. No, no puedo. Quitemos otra cosa, por favor.

-El viento.

-No, no puedo vivir sin el viento.

-El fuego.

-Tampoco. Estanislao con verbo estanislar. Palabro con verbo palabrar. Infinito con el verbo infinitizar.

-Lo único que vas a conseguir...

-Unico con el verbo unicar.

-Volvé a los días porque no terminamos más.

-Yes. Clarice, Aleixandre, Cheever. Bolaño, Vallejo, Parker. Basho, Le Quintrec, Esteban. No me va a alcanzar la línea del horizonte para todos los domingos.

-Tenés el corazón dilatado.

-¿Quién lo dice?

-Yo.

-¿Quién yo?

-El yo de tu yo.

-Pará un poquito, porque el trato era limpiar el corazón, no embarrar la cancha.

-¿Será posible que siempre nos pase lo mismo?

-Sí. Mismo con el verbo mismar.

-Es peligroso revolver todo lo que está oculto, escribir con palabras.

-La gente prefiere los hechos antes que las palabras.

-Yo te lo digo siempre.

-Traeme el vampiro que no quiero desaprovechar toda esta sangre. Hay tanta sed en el mundo...

-Pero el mundo no lo alimenta tu sangre. Al mundo le hacen falta guerras, guerras, guerras. Y libros que expliquen las guerras. ¿No entendés? ¿A quién le pueden interesar tus palabras?

-A mi vampiro.

-Si te conforma, te traigo el vampiro.

-Haceme el favor...

[email protected]

Compartir: 

Twitter
 

 
ROSARIO12
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2020 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.