CIUDAD › SOBRE LOS SUBSIDIOS PARA HIJOS DE VICTIMAS DE FEMICIDIOS.

"Serían de una gran ayuda"

Lo dice Macarena, la hija de Sandra Cabrera, la dirigente de AMMAR asesinada en 2004. "A mí no me tocaría, pero sería bueno para chicas y chicos que pasaron por lo que yó pasé", aseguró. El proyecto es de la diputada Alicia Gutiérrez.

 Por Lorena Panzerini

A sus 17 años, Macarena relató a Rosario/12 lo "difícil" que fue su niñez, y cómo vive la adolescencia sin su mamá, la dirigente de la Asociación de Mujeres Meretrices (AMMAR), Sandra Cabrera, asesinada en enero de 2004. "Me cuesta mucho sin ella; todos los días siento su ausencia", dijo la joven que se entusiasma con la carrera de Derecho, que quiere empezar apenas termine el secundario, para "entender" por qué sigue impune el crimen de su mamá. Como Macarena, muchos niños y niñas son víctimas silenciosas de los femicidios de sus madres. Ante la problemática, la diputada provincial por el partido Solidaridad e Igualdad (SI), Alicia Gutiérrez, presentó un proyecto de ley para que los hijos e hijas de mujeres asesinadas por cuestiones de género reciban una pensión por parte del Estado provincial, equivalente al monto de la jubilación mínima. Macarena, y una de sus madrinas y fundadora de AMMAR, Elena Reynaga, saludaron la iniciativa; aunque la joven lamentó que para ella "ya es tarde", porque el beneficio alcanzaría a hijos e hijas de hasta 18 años. "Sería buena una ayuda del Estado, porque debe haber más chicos y chicas en mi situación", planteó la chica.

Sandra tenía 33 años cuando la asesinaron; su hija, apenas ocho. El principal acusado por la muerte de la mujer fue el entonces policía Federal, Diego Parvluczyk, quien había mantenido una relación amorosa con la meretriz. Aunque estuvo imputado y procesado por el homicidio, fue sobreseído en noviembre de 2007, por pruebas "insuficientes" para culparlo. Macarena recordó que el 24 de enero de 2004 se enteró por sus abuelos que su mamá no volvería a casa ese día. "Me dijeron que la habían matado en un intento de robo; después me fui enterando de a poco de las verdaderas circunstancias de su muerte. Apenas pasó todo me fue a vivir con mis hermanos de San Juan, que estaban con una tía abuela; pero en 2006 volví a Rosario y me fue a vivir con mi abuelo. Me fui de su casa a los 15, y desde entonces vivo en una pensión. Hoy mi familia no existe", relató rápidamente con palabras que caían de su boca, cargadas de dolor, como para no darle tiempo a las lágrimas.

Sin embargo, no está tan sola: en Rosario tiene a sus amigos y asegura que la escuela es muy "importante" para la contención. También están cerca sus madrinas de AMMAR. Elena la ayuda económicamente desde Buenos Aires, pero asegura que "nada es suficiente para calmar el sufrimiento y la falta de contención de la nena, porque cuando necesitamos ayuda del Estado no la tuvo, ni siquiera en el acompañamiento psicológico", criticó la meretriz, que estuvo al frente de cada marcha por el esclarecimiento de la muerte de Sandra. En ese sentido, apuntó contra el gobierno provincial: "Queremos llamarles la atención porque ellos conocían a Sandra, sabían lo que hacía y cuál era su lucha; pero después no llamaron para ayudar".

Aunque Elena sostiene que el apoyo económico no es lo único que necesita Macarena, aseguró que es un beneficio muy importante para otros niños y niñas: las otras víctimas del femicidio. "Es un proyecto que no debería estar mucho tiempo en la Legislatura. Tienen que votarlo y que salga ya para su reglamentación. Es bueno que esto esté pasando y ojalá sea ley lo más pronto posible; no creo que hay mucho para debatir, el por qué está a la vista", dijo.

Además del dinero con el que la ayuda Elena, Macarena cobra dos becas gracias a sus estudios. Para la joven, la escuela fue un "lugar de contención"; y en ese sentido recomendó a chicos que pasen por lo mismo que "no abandonen el estudio". Al mismo tiempo, Macarena señaló que hace dos años necesita una tutela legal que intentó tramitar en la Dirección de Niñez y Adolescencia de la provincia, donde ﷓aseguró﷓"no hicieron nada". "Decidí dejar de ir porque fui muchas veces con mi madrina Claudia Lucero -ex dirigente de AMMAR Rosario- y no me ayudaron, cuando necesito la tutela para todo", planteó como critica.

En tanto, Gutiérrez, señaló que uno de los requisitos del proyecto es que los hombres acusados de matar a las mujeres estén procesados por la Justicia, como autores del hecho para que de esa manera "no haya dudas de que es el enjuiciado por la muerte de una mujer". La legisladora señaló que los niños y niñas son un eslabón más de la cadena de violencia de género, que se intenta prevenir desde el Estado, pero que muchas veces termina de la manera más terrible. "Esos chicos son totalmente vulnerables ante la muerte de su madre y, en el mejor de los casos, el arresto de su padre". Gutiérrez lamentó que todavía subsisten los patrones culturales del patriarcado, en los que el hombre ve a la mujer como un "objeto de su poder".

Compartir: 

Twitter
 

Macarena (la primera desde la izquierda) en una marcha junto a organismos de DD.HH.
Imagen: Sebastián Granata.
 
ROSARIO12
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2017 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.

Logo de Gigared